A casi dos años del trágico fallecimiento de Liam Payne, la justicia del Reino Unido esclareció el destino de su patrimonio. Según revelaron documentos del Tribunal Superior británico, su único hijo, Bear Grey Payne, de 9 años de edad, fue designado como el único beneficiario de una fortuna valorada en más de 21 millones de libras esterlinas (aproximadamente 28 millones de dólares).
El artista, quien perdió la vida el 16 de octubre de 2024 tras caer desde el tercer piso de un hotel en Buenos Aires, Argentina, falleció sin dejar un testamento formal.
Ante esta situación, la legislación británica estipula que el patrimonio sea administrado a través de un fideicomiso hasta que el menor alcance la mayoría de edad, momento en el cual podrá disponer plenamente de la totalidad de los bienes e ingresos acumulados.
No obstante, una reciente resolución judicial amplió las facultades de los administradores del fideicomiso —entre los que se encuentra la madre del menor y expareja del músico, Cheryl Tweedy—, permitiendo que Bear acceda de forma indirecta a ciertos recursos para cubrir sus necesidades actuales de manutención y educación.
La fortuna incluye ingresos por las regalías de One Direction, su etapa solista y propiedades de gran valor en el territorio británico.
Por su parte, la última pareja del cantante, la influencer estadounidense Kate Cassidy, quedó fuera de la distribución de bienes. Aunque expertos legales señalaron que Cassidy podría haber iniciado una demanda amparada en las leyes del Reino Unido para solicitar una «provisión financiera razonable», fuentes del entorno confirmaron que la joven de 26 años no tiene intenciones de realizar reclamos económicos.
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