El Cardenal Baltazar Porras, fijó una postura crítica ante los hechos de violencia registrados este jueves en el centro de Caracas. A través de un contundente mensaje, el prelado cuestionó el uso de la fuerza por parte de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) contra la movilización de trabajadores, jubilados y pensionados que intentaba llegar a las puertas del poder político.
Acompañando su denuncia con material audiovisual que registra los forcejeos y la contención policial, Porras puso el foco en la brecha existente entre la narrativa de «diálogo y paz» que intenta proyectar el Ejecutivo y la realidad física de los piquetes y el gas pimienta.
«Mal síntoma que se hable de paz y se ataque a quienes manifiestan para exigir derechos», sentenció el Cardenal. La frase, que rápidamente se viralizó en plataformas digitales, resume el sentimiento de los gremios tras una jornada marcada por empujones y restricciones de acceso hacia el Palacio de Miraflores.
El derecho a la protesta como pilar Más allá de la denuncia inmediata, el religioso recordó que la protesta pacífica no es una concesión del Estado, sino un derecho fundamental que debe ser protegido. En su mensaje, rechazó cualquier intento de criminalizar el reclamo por un salario digno, especialmente en un contexto donde el poder adquisitivo de los pensionados se ha visto pulverizado.
Esta reacción de la Iglesia Católica añade una capa de presión moral al Gobierno encargado de Delcy Rodríguez, justo en momentos donde se prometen ajustes «responsables» mientras, en la práctica, se impide el avance de quienes exigen cifras concretas frente a la crisis.
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