Venezuela transita desde el 15 de septiembre por una segunda ronda de la mesa de diálogo entre el chavismo y un sector de la oposición, un proceso impulsado con respaldo de Estados Unidos que busca consolidar una transición institucional tras la salida de Nicolás Maduro del poder, el pasado 3 de enero. La negociación reúne de nuevo al presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y a la expresidenta del Parlamento electo en 2015, Dinorah Figuera, quien encabeza la delegación opositora.
De la reforma judicial a las garantías políticas
El primer ciclo de conversaciones, cerrado a mediados de agosto, se concentró en la reinstitucionalización del Poder Judicial. Uno de sus resultados fue la reformulación del Comité de Postulaciones Judiciales, con mayor participación de la sociedad civil en la selección de nuevos magistrados para el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Esta segunda etapa amplía la agenda: además de continuar los detalles de la Ley Orgánica del TSJ, se incorporan las garantías políticas y civiles, la libertad de expresión y la liberación de presos políticos. También se discute la recuperación de activos venezolanos depositados en el Banco de Inglaterra, destinados a la atención de los afectados por los terremotos del 24 de junio.
La renovación del CNE, el punto más sensible
Un renovado Consejo Nacional Electoral (CNE) se perfila como condición central para avanzar hacia una futura ruta electoral. Entre las demandas planteadas por distintos sectores figuran el cambio de rectores del organismo, el levantamiento de inhabilitaciones políticas, la devolución de tarjetas partidistas intervenidas y la reforma de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre). El objetivo declarado por voceros opositores es contar con un nuevo CNE antes de diciembre de 2026.
Preguntas abiertas sobre la independencia judicial
Analistas venezolanos han señalado que la verdadera independencia del nuevo TSJ dependerá de aspectos aún no resueltos: los criterios de designación de los magistrados, la duración de los cargos, el manejo de conflictos de interés y los mecanismos disciplinarios. La duda de fondo es si la composición del tribunal responderá a criterios técnicos e independientes o si, en la práctica, se limitará a redistribuir cuotas entre las partes negociadoras.

Una oposición dividida
El proceso avanza en medio de fracturas dentro de la oposición venezolana. María Corina Machado no integra la delegación de la Asamblea Nacional de 2015 que negocia con el chavismo, una ausencia que ha generado críticas de otros sectores opositores y mantiene abierto el debate sobre la representatividad real de la mesa de diálogo. Machado, por su parte, ha exigido una fecha concreta para la celebración de elecciones libres.
El contexto de la negociación
El diálogo se desarrolla en un momento particularmente delicado para el país: las cifras oficiales tras los terremotos del 24 de junio superan los 5.400 fallecidos y más de 16.000 heridos, lo que añade presión social sobre una mesa de negociación que, para muchos venezolanos, debe traducirse en resultados concretos y no solo en acuerdos declarativos. EFE












