Desde el momento en que se registraron los movimientos sísmicos del pasado 24 de junio, la Defensoría del Pueblo activó un despliegue extraordinario en todo el territorio nacional. El objetivo central de esta movilización es acompañar, proteger y supervisar el respeto a los derechos humanos de la población afectada por la emergencia.
En cumplimiento de su mandato constitucional, la institución mantiene presencia activa en las zonas de mayor impacto. Allí ejecuta labores de verificación en el terreno, acompañamiento directo a las víctimas, fiscalización de la atención brindada por los organismos públicos y articulación interinstitucional para garantizar un enfoque integral en la respuesta del Estado.
La defensora del Pueblo, Eglée González Lobato, instruyó de manera inmediata a los Defensores Delegados Especiales, Estadales y Municipales a desplegarse en sus respectivas jurisdicciones para levantar diagnósticos técnicos, identificar situaciones de vulnerabilidad crítica y coordinar las actuaciones urgentes con las autoridades competentes.
Inspección en refugios, centros de salud y atención a sectores vulnerables
Este despliegue territorial permite canalizar respuestas oportunas, con especial énfasis en priorizar a niños, niñas y adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad, comunidades indígenas y demás grupos que requieren una protección reforzada durante contingencias humanitarias.
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Foco en la infancia: La Defensora del Pueblo inspeccionó el Servicio de Pediatría del Hospital «Dr. Domingo Luciani» para verificar personalmente la atención médica y el suministro de insumos a los menores lesionados durante el evento sísmico.
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Protección al adulto mayor: Se fiscalizaron las condiciones del Centro de Servicio Social Residencial «Dr. Joaquín Quintero Quintero», en la parroquia Caricuao, donde se constató el estado de 66 adultos mayores trasladados de emergencia desde Catia La Mar. Durante la jornada se coordinó la entrega de ayudas técnicas, agua potable y artículos de higiene personal.
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Diagnóstico en refugios: Hasta la fecha, comisiones de la Defensoría han evaluado un estimado de 36 refugios temporales en el Área Metropolitana de Caracas y diversas regiones del país, documentando las condiciones de habitabilidad, acceso a servicios básicos y planes de reunificación familiar.
Activación de centros de acopio y mesas técnicas
Paralelamente, la sede principal de la Defensoría del Pueblo, ubicada en la Plaza Morelos de Caracas, fue habilitada como centro de coordinación central y apoyo humanitario. Desde este espacio, equipos multidisciplinarios evalúan la situación en áreas críticas como salud, vivienda, régimen penitenciario, ambiente y enfoque de género.
Gracias a las donaciones de instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado, las sedes defensoriales a nivel nacional han logrado centralizar y distribuir alimentos no perecederos, agua potable, medicamentos, ropa y mantas para las familias damnificadas.
Supervisión y monitoreo permanente en las zonas de desastre
La actuación defensorial contempla recorridos continuos por los sectores más golpeados de la Gran Caracas y la región central, tales como Los Palos Grandes, San Bernardino y la franja costera del estado La Guaira, evaluando los escenarios de riesgo junto a especialistas internacionales y equipos de rescate.
Toda la información recopilada en estas inspecciones es procesada a través de un sistema nacional de seguimiento. Este mecanismo técnico permite formular recomendaciones vinculantes a los órganos ejecutivos y orientar las políticas públicas de reconstrucción bajo un enfoque de respeto absoluto a la dignidad humana. La Defensoría del Pueblo reafirma su compromiso de permanecer al lado de las víctimas en cada una de las fases de recuperación del país.








