Crisis de salud mental en Venezuela: Alarma en el entorno laboral por aumento de estrés, ansiedad y fallas de servicios públicos

Crisis de salud mental en Venezuela: Alarma en el entorno laboral por aumento de estrés, ansiedad y fallas de servicios públicos

Especialistas y docentes universitarios encendieron las alarmas este 2026 ante el progresivo deterioro de la salud mental en el entorno laboral venezolano, tomando como foco principal la realidad que se vive en el estado Lara.

Los profesores Jhonny Picón y Elizabeth Briceño, integrantes del Programa Nacional de Formación de Higiene y Seguridad Laboral de la Universidad Politécnica Territorial Andrés Eloy Blanco (Uptaeb) de Barquisimeto, advirtieron que esta situación no solo mina el rendimiento productivo, sino que fractura el entorno familiar y dispara los niveles de ansiedad y depresión entre los trabajadores activos.

Los detonantes: Hostigamiento y la crisis socioeconómica

De acuerdo con el profesor Picón, la presión laboral actual en el país se ha vuelto insostenible en muchos sectores debido a las dinámicas de exigencia extrema.

“Las formas de hostigamiento, presión y estrés que se ejercen sobre los trabajadores para que cumplan metas también afectan la salud de manera individual y familiar. El primer paso indispensable es aprender a identificar el problema”, explicó.

A este panorama se suma la compleja realidad socioeconómica de Venezuela, que obliga a los ciudadanos a lidiar con salarios insuficientes mientras intentan cumplir con sus obligaciones laborales bajo altos niveles de exigencia.

Una problemática global con impacto local

Por su parte, la profesora Elizabeth Briceño sustentó la gravedad de la situación citando datos globales aplicados a la realidad local. Recordó que, según estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), al menos una de cada cinco personas en el mundo laboral sufre algún tipo de violencia o acoso en su puesto de trabajo.

Ante este escenario, ambos académicos propusieron medidas urgentes para las empresas e instituciones venezolanas:

  • Implementar un protocolo de vigilancia epidemiológica y psicosocial.

  • Crear mesas de trabajo permanentes orientadas a identificar a tiempo estos riesgos en el personal.

El colapso de los servicios públicos empeora el cuadro

El factor laboral no es el único que está pasando factura a los ciudadanos. El psicólogo Alexander Apóstol coincidió en que la salud mental de los larenses se encuentra fuertemente golpeada por las severas y prolongadas fallas en los servicios públicos, con especial énfasis en los constantes apagones y la falta de electricidad.

Según el especialista, la imposibilidad de descansar adecuadamente o de cumplir con las rutinas diarias debido a los problemas de energía actúa como un multiplicador del estrés que los trabajadores luego trasladan a sus puestos de trabajo.

Con información de radiofeyalegria.com

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