El Colegio de Ingenieros del estado Zulia calificó como «un paso en la dirección correcta» la firma del memorando de entendimiento entre la corporación estadounidense GE Vernova y la administración de Delcy Rodríguez, un acuerdo clave que busca intervenir el colapsado sistema eléctrico venezolano.
En rueda de prensa, Orlando Urdaneta, presidente de la Comisión de Energía del gremio, enfatizó la importancia estratégica de la alianza: “Contar con General Electric para ejecutar la reparación o la instalación de nuevas turbinas es fundamental”. Sin embargo, el experto advirtió que para blindar por completo la región se requiere también un convenio urgente con la alemana Siemens, debido a la gran cantidad de equipos de esa marca instalados en el Complejo Termozulia.
Zulia podría exportar energía, pero a largo plazo
Urdaneta explicó que, con el flujo de inversión adecuado, la reparación de turbinas críticas podría tomar menos de un año. Esto aliviaría de inmediato a un estado que sufre apagones de hasta 10 horas diarias por su extrema dependencia de la Central Hidroeléctrica del Guri, ubicada a cientos de kilómetros en el estado Bolívar.
De cara al futuro, el ingeniero señaló que el Zulia tiene el potencial de independizarse e incluso aportar energía al resto del país si se aprovecha el gas del Golfo de Venezuela para el desarrollo termoeléctrico. No obstante, aterrizó las expectativas: “Para eso habría que hacer inversiones y obviamente estamos hablando de un plan de inversión de quizás 10 años”.
La hoja de ruta del acuerdo
El convenio, firmado a inicios de semana entre Corpoelec y GE Vernova, contempla metas ambiciosas. Roger Martella, director corporativo de la firma estadounidense, aseguró que el objetivo es optimizar el sistema en «pocos meses» bajo la premisa de garantizar el acceso global a la electricidad.
Por su parte, Delcy Rodríguez detalló que el gobierno espera formalizar los contratos a la brevedad para recuperar 1.000 megavatios (MW) en los primeros dos años, con una proyección total que supera los 5.000 MW en un lapso de cuatro años. Esta iniciativa se suma al reciente anuncio de reactivación de la hidroeléctrica Tocoma junto a la empresa IMPSA.
Mientras el chavismo atribuye la crisis eléctrica al impacto de las sanciones internacionales, analistas y la oposición reiteran que el colapso del parque energético es el resultado de años de corrupción, desinversión y falta de mantenimiento especializado.









