Una producción interactiva basada en la célebre serie de ciencia ficción Black Mirror debuta en la competencia inmersiva del Festival de Cannes 2026.
El proyecto invita al espectador a experimentar los riesgos del desarrollo tecnológico en carne propia. La propuesta combina narrativa distópica, psicología y entretenimiento digital.
El núcleo de la obra reside en la interacción humana con la inteligencia artificial.
La propuesta nace de una alianza estratégica entre la corporación francesa Banijay y el estudio español Univrse. Cada espectador utiliza un casco de realidad virtual de última generación.
El proceso, según la AFP, inicia con una fase denominada «cartografía del cerebro». Este paso analiza las preferencias del usuario para moldear un asistente personalizado llamado LifeAgent.
El avatar acompaña al participante a través de diversos escenarios virtuales: incluye desde conciertos musicales masivos hasta una sesión de psicoanálisis con un simulacro de Sigmund Freud.
La esencia de Charlie Brooker
Los desarrolladores buscaron la validación del creador de la franquicia televisiva.
El equipo de Universe mantuvo sesiones de trabajo con Charlie Brooker en Londres. El guionista británico aportó las pautas conceptuales para preservar el tono satírico y perturbador de la obra original.
Los productores optaron por estructurar un relato inédito. El objetivo principal es evitar la réplica de capítulos existentes.
La experiencia extiende su duración hasta una hora continua y el formato fusiona el lenguaje cinematográfico con las dinámicas de un videojuego cooperativo. La trama empuja al usuario a tomar decisiones éticas que alteran el rumbo de la simulación.
La pieza compite de forma oficial en la categoría de obras inmersivas de Cannes. Esta sección paralela cobra fuerza en la agenda del festival mediante el uso de proyecciones a gran escala. La instalación tecnológica no limitará su exhibición al territorio francés.
Los realizadores confirman una gira internacional tras la clausura del evento cinematográfico. Las próximas paradas de la exhibición incluyen las ciudades de Montreal y Madrid durante el resto del año.
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