Antonetti: El giro del caso de Leopoldo López

Antonetti: El giro del caso de Leopoldo López

Esta semana resultó con un giro sorpresivo, en el caso de Leopoldo López y los estudiantes condenados por lo ocurrido en Caracas, el 12 de febrero del 2014.

 

 
A mediados de semana circuló la información de la desaparición del Fiscal Franklin Nieves, uno de los acusadores en el juicio y no cualquiera, sino quien en la noche de ese 12 de febrero solicitó la orden de captura contra Leopoldo López, como presunto responsable de los asesinatos de Bassil Da Costa y Juancho Montoya.

 

 
Ya con el tiempo cumplido para aspirar a su jubilación, Franklin Nieves es uno de los fiscales de mayor trayectoria entre quienes quedan en el actual Ministerio Público. De bajo perfil, Nieves no es amigo de dar declaraciones a los medios, quizás porque el arte de la palabra no es su fuerte. Aunque no por ello deja de ser una persona preparada y astuta, y los hechos lo demuestran.

 

 
Que recuerde, el caso más famoso de Franklin Nieves había sido la masacre del barrio Kennedy, en la que fueron asesinados 3 estudiantes de la Universidad Santa María a manos de varios funcionarios del DIM y del CICPC. Nieves fue uno de los acusadores y logró la condena de más de 20 funcionarios.

 

 
Luego de eso, Franklin Nieves solicitó la detención de Lina Ron, cuando en el año 2009 (si mal no recuerdo) atacó las instalaciones de Globovisión y, más recientemente a Nieves le asignaron los casos contra Leocenis García y el de Leopoldo López. Hasta entonces, a Nieves no lo involucraban en casos de naturaleza política (al menos que yo recuerde,

 

insisto).
Confieso que cuando aparecieron las primeras informaciones sobre la desaparición de Franklin Nieves pensé que se trataba de un peine. ¿Quién sabe con qué vaina vendrán? me dije. Pero sus declaraciones en La Patilla, fueron un torpedo a la línea de flotación de la Fiscalía.

 

 
Después de escucharlo, no pude evitar recordar los detalles del juicio, en las sesiones a las que asistí. Al principio intenté ingresar como público, pero se me impidió el acceso. Posteriormente, Juan Carlos Gutiérrez me designó como «consultor técnico» de conformidad con el COPP y la Juez Barreiros rechazó mi designación sin argumento alguno. Cuando quise entrar al Juicio contra Daniel Ceballos, «los panas» en Palacio de Injusticia me dijeron «no insistas, la orden es que no entres».

 

 
No pude evitar pensar «de estos Fiscales quien me conoce es Franklin, seguro le aterra verme presenciando el juicio».

 

 
No fue hasta que Leopoldo me designó como uno de sus defensores, para participar en el interrogatorio a la lingüista Rosa Amelia Asuaje, que se vieron obligados a permitirme el acceso.

 

 
Fue así como me convertí en testigo presencial de un Juicio sin derecho a la defensa, donde la batuta la llevaba Narda Sanabria mientras otros 2 Fiscales la acompañaban: Franklin Nieves y José Gregorio Fotti.

 

 
Nieves sólo tenía intervenciones puntuales y casi siempre para sacarle las patas del barro a Narda, como se dice coloquialmente. Mientras, Fotti no podía disimular su cara de «ladillado» y de «qué hago yo aquí, me quiero ir».

 

 
La impresión que me dio es que Fotti estaba obligado, Nieves porque lo designaron y Narda porque ella añoraba figurar como la Fiscal que logró la condena contra Leopoldo.
Narda Sanabria y José Gregorio Fotti son relativamente nuevos y yo no había tenido trato con ellos durante mis años como periodista en la fuente judicial. Pero a Franklin sí lo conocía.

 

 
Mi opinión es que se trata de una persona reservada, desconfiada, que se cuidaba mucho en lo que decía y hacía. Cordial siempre, eso sí, pero no dado a hablar, salvo para defender con convicción sus argumentos en una causa, aunque uno discrepara de él.

 

 
La personalidad de Franklin Nieves me lleva a creer que su ida constituyó una sorpresa para Tiros y Troyanos y ello permitió que se fuera.

 

 
Dudo que alguien que conociera a Franklin Nieves pudiera sospechar que aparecería en un video revelando que el juicio contra Leopoldo López y los estudiantes fue una farsa. No porque el juicio no lo fuera, sino porque Franklin es la última persona que quizás uno diría que hablaría.

 

 
Y creo que eso lo sabe el Gobierno y por eso todavía no hay una estrategia comunicacional para desmentirlo y para transformarlo en un delincuente y traidor.

 

 
Más temprano que tarde Nieves será descalificado, porque el Oficialismo no puede asumir una postura de «esto no está pasando». El que calla otorga, reza el refrán.

 

 
Pero la prudencia de personajes como Luisa Ortega Díaz y Diosdado Cabello tiene explicación: no se les fue cualquier Fiscal, se les fue uno de los más acuciosos, trabajadores y preparados.

 

 
Al final del juicio contra Leopoldo López sólo quedaban 2 de los 5 Fiscales que intervinieron en la causa hasta la sentencia, y uno de esos 2 es Franklin Nieves.

 

 
Dadas las características de Franklin Nieves, no sólo debe haber viajado con su familia, también debe haber llevado evidencias que respalden su denuncia.

 

 
A Luisa Ortega Díaz y compañía sólo le queda una de dos: O convierten a Franklin Nieves en un villano y siguen resteados con la mentira contra Leopoldo y los estudiantes, en una de todo o nada, aunque con ello demuestren que son coautores, con los riesgos que ello implica; o dan un paso atrás, liberan y exculpan a Leopoldo y ordenan una investigación, aunque sólo sea para salvar su pellejo.

 

 

 
El tiempo dirá!

 

José Vicente Antonetti

Comparte esta noticia: