Víctor Mendoza Coronado: En la primera fila no caben todos

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Víctor Mendoza Coronado: En la primera fila no caben todos

A juicio de observadores protocolarios, recomiendan mantener mucha sobriedad y calidez, mantengamos siempre una postura que proyecte autoridad, pero siempre con una sonrisa sutil, contacto visual amplio para conectarnos

Hablar de la primera fila es sinónimo de Precedencia, es un concepto técnico y estricto. Hay que reflexionar mucho sobre la figura del liderazgo, el trabajo en equipo y sobre todo el manejo del ego.

Trato siempre de recordarle a los estudiantes y profesionales que se acercan a la universidad a recibir clase en Ceremonial y Protocolo de Estado que el Protocolo es Orden, Majestad y Respeto. El Protocolo es Elegancia, Prestancia y Prudencia.

Tengamos presente que la primera fila está reservada por jerarquía, responde a un lógico, de sentido común para que del acto fluya. De hecho, se puede observar que en un recinto protocolario solo con una primera fila no es un salón, no es un auditorio, podríamos decir que es una sola fila. Aun así, el éxito de cualquier organización depende de las filas posteriores, los que planifican, los que operan en fin la base, la estructura.

Muchos profesionales desconocen el vocativo, es una forma de elevar a las personas que ocupan cargos con jerarquía, lejos de ser un problema, es la base del éxito de nuestras distintas organizaciones protocolarias que manejamos con mucho tino. Aún más, debemos tomar muy en cuenta el peso y la responsabilidad que conlleva estar “ADELANTE”. No es fácil, una mala ubicación puede crear un conflicto y expuesto a la crítica.

Para entender y profundizar, hoy día se está simplicando el vocativo “podríamos anunciarlo de una manera que se sientan que fueron tomados en cuenta… un ejemplo de ello. “ciudadano gobernador y demás altas autoridades regionales, civiles, eclesiástica y militares”

Pero lo cierto es que, rara vez toman en cuenta el equipo de funcionarios del Ceremonial y Protocolo que están detrás de esa obra maestra como es la PRECEDENCIA.

Vale recordar, que no busquemos desesperadamente un asiento en la primera fila. Debemos preocuparnos en cambio, por hacer trabajo de primera categoría desde la silla que nos toque ocupar”

A juicio de observadores protocolarios, recomiendan mantener mucha sobriedad y calidez, mantengamos siempre una postura que proyecte autoridad, pero siempre con una sonrisa sutil, contacto visual amplio para conectarnos.

Cuando hablemos de la Primera Fila, hay que mirar a las autoridades, hable del equipo que lo ejecuta. Creo en lo que digo y creo en lo que hago.

Hay que acordarse que nos enfrentamos a un desafío. Es sin duda la tarea más compleja y desgastante del Protocolo y sobre todo cuando los invitados asumen que la asignación de asientos es un favoritismo o un capricho de la Dirección del Protocolo, el clima se vuelve intenso.

Recuerden que el asiento asignado es para el cargo no para la persona. Nosotros los funcionarios no complicamos, simplificamos, no creamos el boato, no creamos honores, creemos en la investidura solo los reconocemos y aplicamos lo establecido en las normas, usos y costumbre. El Protocolo no se rompe porque no es un papel, lo que quebranta son las normas, usos y costumbres. Que así sea.

* Individuo de Número Sillón N° 20 de la Academia Internacional de Ceremonial y Protocolo, (AICP) sede en Brasil.

 

*Por Víctor Mendoza Coronado
Colegio Nacional de Periodistas. CNP 23782

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