En una jornada llena de espiritualidad y de movilización de miles de creyentes, este lunes se llevó a cabo el Gran Ayuno Nacional convocado por Marcha para Jesús. La iniciativa congregó de manera simultánea a más de 20.000 congregaciones e iglesias en los 24 estados del país, transformando plazas, iglesias y hogares en espacios de intercesión por el bienestar, la paz y la transformación espiritual de Venezuela.
El punto focal y gran cierre de esta movilización espiritual tuvo como escenario la Terraza Espacio del centro comercial Líder, en Caracas. El recinto lució completamente abarrotado por una multitud que superó todas las expectativas, evidenciando que Venezuela es un pueblo de fe.
«Valió la pena cada kilómetro y las siete horas de viaje desde Cumaná. Vine con el corazón abierto porque sabía que Dios tenía algo especial preparado para mí hoy, y verlo con mis propios ojos superó todo lo que imaginaba», expresó Ana María, de 48 años.
El evento contó con la presencia de invitados especiales como los pastores Otoniel y Omayra Font, David Scarpeta, Alexander Cabrera y directivos de Marcha para Jesús, quienes compartieron mensajes llenos de esperanza, amor y fortaleza para seguir adelante a pesar de las dificultades.
Durante el encuentro, el pastor Hugo Díaz, presidente de Marcha para Jesús, centró su mensaje en unir a los 335 municipios y 24 estados bajo la declaración de que Venezuela pertenece a Dios, y proclamó con entusiasmo que el 2026 no se cerrará sin recibir lo que Dios tiene determinado para cada uno.
Mientras tanto, en el interior del país, la historia fue la misma: plazas, iglesias y casas se convirtieron en altares de oración donde la gente se unió en ayuno y alabanza.










