Aunque hacer una cola de varias horas ya es casi normal para los compradores, que se les entregue una tarjeta de racionamiento para que puedan adquirir los productos, es una burla al pueblo venezolano, pues la medida no solucionará el desabastecimiento en los anaqueles del país, sentenciaron compradores valencianos.
Yusmary Silva, ama de casa, llevaba varias horas en una cola para ver qué llegaba en un supermercado de Naguanagua. En su brazo le marcaron un número que indicaba el lugar que le correspondería al momento de ingresar. Apenas escuchó los comentarios de la tarjeta, se quejó y criticó las medidas que toma el gobierno. Silva expresó que “no queremos vivir como en Cuba. No es por denigrar, sino es porque queremos un mejor país”. La dama recordó que lidiar con las colas es suficiente, como para tener que pasar calamidades con el nuevo sistema.
En el supermercado los compradores se quejaron de la poca variedad de productos. Abundan refrescos, salsas y otros artículos que no son de primera necesidad. La gerencia del comercio lamentó el escenario y comentó que era difícil brindarle respuestas a las personas de la cola porque ni ellos mismos sabían qué productos llegarían.
Abasto Bicentenario sin variedad
En el Abasto Bicentenario de la avenida Bolívar Norte el panorama es similar: pocos productos para ofrecer a los clientes, quienes de manera desesperada se paseaban por los pasillos en busca de harina, aceite o leche. Otros compradores caminaban con rapidez hacia la cava de las carnes, pero cuando llegaban encontraban un lugar vacío y consumidores cuidando su mercancía.
Compra de leche a empujones en Naguanagua
Largas colas y empujones se registraron en el supermercado Ecomarket de Concepto La Granja, en Naguanagua, por la llegada de al menos 100 bultos de leche completa y descremada, lo que ameritó la intervención de la Policía de Naguanagua para restablecer el orden y controlar la venta.
Angie Rodríguez llegó a las 6:00 de la mañana y ya había cola. “Por suerte quedé entre las primeras”. Cansada de permanecer más de dos horas de pie, compró dos kilos de leche en polvo completa, el máximo permitido por persona, a un precio aproximado de 64 bolívares mientras que la descremada valía 115.
Nueva lista Tascón con clientes de Mercal
“No sé si el Gobierno no tiene claro que la regulación para el acceso y el derecho a la alimentación choca con los derechos humanos. El Gobierno pretende hacer una nueva lista Tascón con los clientes de Mercal”, declaró en rueda de prensa el dirigente nacional de Copei, Carlos Melo.
Melo rechazó que pretendan controlar las compras a los sectores con menos recursos, con la nueva Tarjeta de Abastecimiento Seguro. Aseveró que esta situación es un “abuso” para el pueblo, que la escasez que hay en el país es “una falta de respeto” y lo atribuye al modelo económico “fracasado” que propone el Ejecutivo.
Aray: tarjeta de racionamiento es una burla del Gobierno
Como manipulación, chantaje y burla calificó Deyalitza Aray, diputada de la Asamblea Nacional, el anuncio del presidente Nicolás Maduro de instalar en el país el sistema de racionamiento cubano. Aray, parlamentaria por Proyecto Venezuela, aseguró en nota de prensa que el Gobierno después que destruye el aparato productivo nacional, se endeuda en importaciones que deja vencer y podrir en los puertos del país.
Somete a los venezolanos a las indignantes colas con números para comprar alimentos y ahora “pretende cubanizar la distribución con una tarjeta que controlará lo que te comas y cuánto te comas”.La diputada hizo un resumen de los casos de corrupción en materia de alimentos y recordó el caso Pdval en 2010 cuando se perdieron 130 mil toneladas de comida, que representa un aproximado de dos mil 500 millones de dólares.
Rifa de casas que no existen
La parlamentaria consideró una burla ofrecer junto a la tarjeta de racionamiento, rifar viviendas, pues sobre ese tema el Ejecutivo ha fracasado y por eso el país enfrenta un déficit de tres millones de soluciones habitacionales.
El Carabobeño









