Unicef, en colaboración con las autoridades chavistas, comenzará el próximo octubre a rehabilitar infraestructuras clave de agua y saneamiento que quedaron dañadas por los terremotos de junio en La Guaira, en Venezuela.
Las obras de rehabilitación beneficiarán a hasta 250.000 personas, según Dujarric.
Por su parte, Unicef señaló en un comunicado que esta labor “representa un paso importante hacia el restablecimiento de servicios más confiables y sostenibles para las comunidades afectadas” por los sismos, que dejaron al menos 9.509 muertos.
La agencia indicó que las obras también fortalecerán la capacidad de bombeo y la producción de agua potable con el fin de aumentar el volumen de agua disponible a través de la red de distribución.
“Tras los daños catastróficos causados por los terremotos, la prioridad ha sido garantizar que los niños tengan acceso a agua potable y segura (…). El siguiente paso crucial es garantizar el acceso continuo a los servicios de agua y saneamiento para los niños, al tiempo que se apoya la restauración de servicios más seguros y sostenibles”, subrayó Manuel Rodríguez Pumarol, representante de Unicef en Venezuela.
Unicef ha destinado 25,7 millones de dólares a las labores de respuesta al terremoto, pero la organización advierte de que existe un déficit de financiación de 40 millones de dólares.
Los trabajos en materia de agua, saneamiento e higiene cuentan actualmente con una financiación de alrededor del 24 %, señala.









