El presidente de EE.UU., Donald Trump, pidió este martes el pronto fin de la guerra a su colega ruso, Vladímir Putin, durante una conversación telefónica en la que éste le aseguró que su país no tiene «planes hostiles» contra Europa.
«Trump expresó con claridad la idea de que sería deseable un pronto fin del conflicto, lo que allanaría inmediatamente el camino al pleno restablecimiento de las relaciones entre EE.UU. y Rusia», dijo Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, en rueda de prensa telefónica.
Además, el jefe de la Casa Blanca expresó su interés en que ese «avance se produzca durante su mandato presidencial», que concluirá en enero de 2029.
Al respecto, el líder ruso explicó los pasos que Washington «realmente» podría dar para «un pronto cese de las hostilidades» en Ucrania, que comenzaron hace cuatro años y medio.
La conversación, la primera desde el pasado 4 de julio, estuvo centrada en las negociaciones mantenidas el fin de semana en Moscú y Kiev por los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner.
Ambos mandatarios consideraron «positivos» los resultados de dichas consultas y acordaron que esos contactos continuarán en un futuro.
Como hiciera Putin con sus mediadores estadounidenses el sábado, detalló a su interlocutor la marcha de la campaña militar rusa y «las perspectivas de avance en el campo de batalla y el logro de los objetivos marcados».
A su vez, añadió Ushakov, «acerca de las especulaciones sobre los supuestos planes hostiles en relación con países europeos, se subrayó que a nosotros ni se nos han pasado por la cabeza planes agresivos respecto a Europa».
Alemania ha acusado a Rusia de estar detrás del incidente ocurrido en agosto pasado con un dron en el aeropuerto de Leipzig, lo que Putin vinculó con las elecciones en ese país, mientras Hungría expulsó este martes a diez diplomáticos rusos.
Sin resultados
El principal resultado de las negociaciones del fin de semana entre los mediadores estadounidenses y los líderes ruso y ucraniano, Volodímir Zelenski, fue la propia reanudación de los contactos tras más de seis meses de pausa por la guerra en Irán.
Las conversaciones no produjeron ningún resultado y, de hecho, los bandos reanudaron hoy los ataques contra ambas capitales después de 72 horas de tregua, aunque EE.UU. tiene esperanzas de convocar pronto una reunión tripartita, similar a la celebrada en febrero en Ginebra.
Los expertos independientes consideran que el líder ruso ha endurecido su postura en los últimos meses debido a los exitosos ataques ucranianos contra su retaguardia, que ve las consultas con EE.UU. como parte del esfuerzo bélico y que no negociará en serio hasta tomar todo el Donbás, objetivo que esperar consumar este año, lo que los expertos consideran improbable.
En paralelo a los combates
Rusia está abierta a negociaciones sobre la paz en Ucrania, pero no ve necesario cesar los combates durante las mismas, afirmó el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
«Combates y diplomacia. No veo razón alguna por la que no puedan desarrollarse en paralelo y simultáneamente, como ha ocurrido en la historia», dijo el jefe de la diplomacia rusa en una entrevista con la televisión pública.
Agregó que esta postura se basa en el «engaño» sufrido por la parte rusa en 2022, cuando Moscú accedió a un «gesto de buena voluntad» y retiró las tropas de las inmediaciones de Kiev.
A la vez, después de que Kiev rechazara sellar la paz sobre las condiciones negociadas, el presidente ruso, Vladímir Putin, dijo que Moscú no dejaría de alcanzar sus objetivos por la vía militar durante ulteriores conversaciones de paz, señaló Lavrov.
«Esa política se mantiene vigente también hoy en día», insistió. EFE











