La organización Transparencia Venezuela aseguró este jueves que el deterioro crítico del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en el país no se debe a fenómenos climáticos, sino a una estructura sistémica de “gran corrupción” instaurada durante años de gestión del régimen chavista.
La directora de la ONG, Mercedes de Freitas, y el investigador Manuel Sánchez, aseguraron durante un debate en Aula Abierta, que decretar la emergencia eléctrica fue el punto de partida para una gestión opaca, ya que “con la declaración de emergencia se abre el abanico de contrataciones públicas discrecionales”.
Esto permitió asignar contratos “a dedo” sin licitaciones, estudios de precios ni evaluación de la experiencia de las empresas.
Según Transparencia Venezuela, se destinaron más de 29 mil millones de dólares al sector eléctrico, una cifra que no se tradujo en una mejora del servicio para la población.
Las investigaciones de la organización identificaron a más de 200 obras, incluidas decenas de proyectos del sector eléctrico, que nunca se terminaron, pese a que en muchos casos se pagó más del 90% del costo total del contrato.











