Trabas y opacidad en el cobro de remesas: Denuncian arbitrariedades en sede de Zoom San Martín

Trabas y opacidad en el cobro de remesas: Denuncian arbitrariedades en sede de Zoom San Martín

Lo que debería ser un trámite expedito para el alivio económico de las familias venezolanas se ha convertido en una carrera de obstáculos burocráticos. La periodista y corresponsal internacional de Testigo Directo (Colombia), Natalia Roca, denunció públicamente las irregularidades y el trato indigno que enfrentan los usuarios en la sede de Zoom San Martín, en Caracas, donde se imponen requisitos no notificados para la entrega de remesas.

El «muro» de la carta de trabajo

Tras horas de espera bajo el sol capitalino, el personal de la agencia impidió a la comunicadora retirar una remesa de 100 USD enviada desde Colombia. El argumento esgrimido por la empresa fue la exigencia de una carta de trabajo física, un requisito que no figura en los canales informativos previos y que, en la práctica, bloqueó el acceso de Roca a sus fondos, negándosele incluso la opción de recibir el pago en moneda local (bolívares).

«Como periodista jamás me negué a actualizar mis datos, pero denuncio la pérdida de tiempo y la absoluta falta de canales informativos. No es posible que un usuario deba adivinar requisitos que cambian de la noche a la mañana para disponer de su propio dinero», sentenció Roca.

La vulnerabilidad de la tercera edad: ¿Burocracia o exclusión?

La denuncia de la corresponsal pone el foco en una contradicción lógica y humanitaria: la situación de los adultos mayores. En las afueras de la oficina, largas filas de ciudadanos de la tercera edad aguardan por horas un auxilio económico que, en muchos casos, es su único sustento.

La interrogante que surge ante las autoridades de la empresa es clara: ¿Cómo puede un pensionado o una persona desocupada presentar una certificación laboral para recibir el dinero que le envían sus familiares desde el exterior? Esta medida, lejos de prevenir el fraude, parece castigar al sector más desprotegido de la población.

Testimonios de una gestión crítica

El caso de Roca no es un evento aislado. Durante la cobertura espontánea de la situación, se recabaron testimonios alarmantes:

  • Persistencia sin éxito: Una usuaria reportó sumar cuatro días consecutivos intentando retirar su remesa, siendo rechazada sistemáticamente por nuevas trabas administrativas impuestas en ventanilla.

  • Falta de condiciones: La ausencia de espacios techados o canales de atención preferencial obliga a los clientes a permanecer a la intemperie por tiempos prolongados.

Exigencia pública a Zoom Venezuela

Ante estos hechos, el gremio periodístico y los usuarios afectados hacen un llamado urgente a Zoom Venezuela y a los entes reguladores para:

  1. Transparencia Informativa: Notificar de manera masiva y previa cualquier actualización en los requisitos de datos para evitar traslados y esperas innecesarias.

  2. Flexibilidad y Criterio: Adecuar los procesos para trabajadores independientes, corresponsales y, especialmente, para personas de la tercera edad que no poseen vinculación laboral vigente.

  3. Dignificación de la Atención: Garantizar condiciones mínimas de espera y un trato profesional que asegure la entrega oportuna del sustento familiar.

La remesa en Venezuela no es un lujo, es una necesidad básica de supervivencia. Las empresas de servicios financieros están obligadas a facilitar, no a entorpecer, el flujo de estos recursos bajo principios de ética y eficiencia.

 

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