Trabajador sufrió herida de perdigón en cola para comprar leche

Trabajador sufrió herida de perdigón en cola para comprar leche

Tremenda sampablera se armó la mañana  de ayer en la entrada del supermercado Le Marché del centro comercial Puente Real de Barcelona, luego   que, según testigos, un funcionario de la Policía del estado Anzoátegui  (Polianzoátegui) golpeara y baleara a una de las personas que hacían  cola para comprar  leche en polvo.

 

Se trata del supervisor de vigilancia José Aguilera, quien llegó al establecimiento a las 6:00  de la mañana y terminó en el ambulatorio capitalino Alí Romero cuatro horas más tarde, con perdigones en la pierna derecha y una herida abierta en la cabeza.

 

“Estábamos organizados en la cola y habían comenzado a despachar. A las 9:30  am llegó una turba de personas y quisieron colocarse de primeros en la fila. Ellos venían del Central Madeirense, donde también estaban vendiendo leche, pero ya se había terminado”, dijo Aguilera

 

Explicó que desde las 4:00 am del martes, más de 50 personas hacían fila en la entrada del supermercado y a las 8:00 una empleada repartió los primeros 300 números. La tranquilidad terminó con la llegada de un grupo de supuestos bachaqueros, quienes pretendían entrar sin hacer cola y al parecer lograron su cometido.

 

“Señores, nos están matando en las colas. Cinco funcionarios de Polianzoátegui comenzaron a empujar, golpear, insultar y amenazar a quienes forcejeaban para defender sus puestos. De pronto un policía me lanzó al suelo, me golpeó en la cabeza y con una escopeta me disparó en la pierna derecha”, contó Aguilera.

 

La acción alarmó a Ronny Aguilera, de 28 años, hijo menor del lesionado. Por intentar auxiliar a su padre, terminó en  una patrulla policial, donde presuntamente lo esposaron, golpearon, amenazaron e intentaron asfixiarlo con su franela. Luego lo dejaron en el mismo centro asistencial donde atendían a su progenitor.

 

“Decían que me iban a matar y lanzar al río”, recordó  con voz temblorosa, mientras aseguraba que quien baleó a su padre fue un funcionario de Polianzoátegui y los que lo golpearon dentro de la patrulla vestían uniformes de la Policía Nacional Bolivariana.

 

José había llamado a su hijo para que lo acompañara a comprar leche para su nieta de dos años, quien desde hacía tres meses había dejado de tomarse el tetero de la mañana porque sus padres no pueden comprar a los revendedores un kilo del lácteo en Bs 600.

 

Sin nada

 

Con las manos vacías también llegó a su casa la comerciante Elisa Torres, quien perdió el dinero que llevaba para comprar en el supermercado durante “el corre corre” que se armó cuando le dispararon a José Aguilera.

 

Haidée Vásquez tiene siete meses de embarazo. Aseguró que un agente  de Polianzoátegui la tomó del brazo “fuertemente” y le dijo que si no borraba las fotos que había tomado del hombre herido la iba a arrestar.

 

La cola se redujo a la mitad tras la confusión en la  que supuestamente los “bachaqueros” terminaron adueñándose de los primeros puestos.

 

 

En  Le Marché vendieron dos kilos de leche por persona a  Bs 65 cada uno y añadieron harina de maíz  a la “aparición del día”.

 

 

 

Giovanna Pellicani 

EL TIEMPO

 

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