Corea del Sur dijo este viernes que no ha tomado ninguna decisión final sobre un eventual despliegue de tropas en el estrecho de Ormuz, pero que está estudiando esta opción siempre y cuando «no comprometa su capacidad de defensa», después de las recientes presiones del presidente estadounidense, Donald Trump.
Un funcionario presidencial dijo bajo condición de anonimato que, bajo esta condición, Seúl podría realizar contribuciones militares a los esfuerzos para garantizar la libre navegación a través del estratégico paso, razón por la cual esta decisión «aún está en curso».
Según recoge la agencia de noticias Yonhap, el funcionario explicó que para hacer este eventual despliegue el gabinete debe tener en cuenta la situación en la península coreana, así como los procedimientos legales del país.
Sin embargo, agregó que el debate en curso no ha llegado a la etapa de solicitar la aprobación parlamentaria y que no se ha tomado ninguna decisión final.

Esta aclaración ha llegado después de que medios locales informaran de que las Fuerzas Armadas habían iniciado preparativos concretos para una misión en esta vía clave para las importaciones energéticas surcoreanas.
Los posibles planes de Seúl
La cadena local SBS informó a primera hora, citando a fuentes de Defensa y del Ejército, de preparativos para el envío de un avión de patrulla marítima P-8 Poseidon, un buque de apoyo logístico de la Armada y un equipo de desactivación de explosivos. Aseguró que Seúl estaría abordando con otros países el uso de puertos y aeropuertos como escalas y bases de apoyo.
La cadena JTBC también informó en la víspera, citando a fuentes gubernamentales, de que Seúl estaba estudiando un eventual despliegue en el estrecho de Ormuz y avanzando en los preparativos necesarios para someter la medida a los procedimientos internos correspondientes.

Ante esto, el Ministerio de Defensa dijo en un comunicado que «las informaciones que hablan de una ‘línea favorable al despliegue’ en Ormuz no se ajustan a los hechos». Sí señaló que el Gobierno mantiene diálogos con la comunidad internacional sobre formas de contribuir de manera práctica a la restauración de la navegación.
El Ministerio de Exteriores surcoreano, por su parte, rechazó los informes de las cadenas locales, señalando que no se han tomado decisiones relacionadas con una presentación ante la Asamblea Nacional de una propuesta para obtener su consentimiento al despliegue.
Los cuestionamientos de Trump
Los informes se producen en medio de las presiones de Trump, que reprochó públicamente a las autoridades surcoreanas que no se hayan sumado a su política de «desnuclerización» de Irán, en medio de la ofensiva militar lanzada a finales de febrero contra Teherán.
Bajo este argumento y alegando su «muy buena relación» con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, Washington redujo unos ejercicios militares conjuntos con Seúl que consideraba que daban una señal «inapropiada» a Pionyang, en sus intentos por reunirse con el norcoreano antes de que acabe el año.
En mayo, el buque HMM NAMU, operado por la naviera surcoreana HMM, fue alcanzado por dos proyectiles que, según Seúl, eran probablemente misiles antibuque de desarrollo iraní. Tras el incidente, revisó una propuesta de Estados Unidos para sumarse a la escolta de embarcaciones en Ormuz.
Corea del Sur obtiene cerca del 70 % de su petróleo de Oriente Medio, el 95 % del cual transita normalmente por el estrecho. EFE












