Durante la sesión en Wall Street del pasado 24 de marzo, las acciones de Google sufrieron una de las mayores caídas registradas desde junio del año pasado.
En ese sentido, las acciones de Alphabet cayeron 3,28%, al iniciar la sesión en US$ 299 y cerrando en US$ 289, lo que dejó al mercado bursátil con una sensación de que «algo se había quebrado».
Sin embargo, hubo una leve recuperación de 1% en el llamado «after hours», que no disipó la duda que imperaba: «¿la acción estaba dando una oportunidad o simplemente empezaba un descenso más profundo?».
En lo que va del año 2026, el retroceso acumulado de las acciones de Alphabet se ubica en alrededor del 7,6%, cotizando actualmente en 288 dólares por acción.
No obstante, los analistas se mantienen optimistas, dado que consideran que el precio de las acciones se situará en US$ 376 en los próximos 12 meses, mientras que algunas casas han dicho que podrían llegar a cotizarse en US$ 400.
La incertidumbre por la industria de la Inteligencia Artificial (IA) y la guerra en Irán agregan riesgos que podrían frenar a Google durante este año. Pero, la empresa tecnológica sigue siendo «potente, influyente y con bolsillos profundos».
Lo ocurrido con las acciones de Google puede significar un recordatorio, el cual destaca que «incluso los gigantes pueden tambalear cuando varias piezas se mueven a la vez», según publicó BitFinanzas.
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