A poco más de un mes del doblete sísmico que motivó la declaración de emergencia en el país y un despliegue de atención centrado principalmente en el estado La Guaira, la doctora Clara Astorga, presidenta de la Federación de Psicólogos de Venezuela (FPV), dijo en el programa De Primera Mano de Radio Fe y Alegría Noticias que la situación de salud mental en las zonas afectadas en un reto a abordar luego del impacto post-tragedia.
En el estado La Guaira, la estructura gremial contaba únicamente con una delegación de 35 profesionales inscritos —paso previo a la conformación de un colegio—, de los cuales seis fallecieron durante los eventos sísmicos. Pese a las pérdidas materiales y humanas, los supervivientes locales brindaron contención inmediata desde el momento cero.
Astorga explicó que, para evitar un despliegue caótico, la federación organizó brigadas de voluntarios a nivel nacional e instó a los profesionales a pausar brevemente antes de acudir a la zona de desastre.
Esta estrategia permitió coordinar acciones con las autoridades, obtener salvoconductos e impartir capacitaciones especializadas en primeros auxilios psicológicos, intervención en crisis y abordaje del duelo, contando con el aval de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y el apoyo de metodologías desarrolladas junto a especialistas internacionales de países como México, agregó.
Respuestas naturales ante la pérdida
Astorga enfatizó que manifestaciones como la desesperanza, el miedo o la falta de sentido no deben catalogarse inmediatamente como trastornos o patologías. “No son síntomas ni trastornos; son respuestas esperadas y naturales ante una situación extrema. Lo sorprendente sería que alguien pierda lo que ha construido en dos minutos y camine como si nada hubiese pasado. Nuestro rol es acompañar ese dolor para que la persona pueda redescubrir sus propios recursos y reconstruirse”.










