El presidente de Copei, Roberto Enríquez, afirmó que no es fatalista sobre el diálogo que se inició anoche entre el Gobierno y la oposición. «Renunciar al diálogo es invitar al país al apocalipsis», dijo. Declaró, durante una entrevista con el programa Primera Página de Globovisión, que quedarse atrincherado contribuye poco a encontrar un rumbo.
Para Enríquez, es evidente que hay cosas que se están haciendo mal en el país y criticó el proselitismos político de los militares y el peligro de que el Poder Comunal arrebate el poder al voto. El dirigente de la tolda verde manifestó que las diferencias no son una tragedia si se respeta la Constitución. Por otra parte, no cree que existan dos polos en el país, sino que en el país hay oposiciones y también gobiernos.
A 12 años del 11 de abril de 2002, Enríquez ningún acontecimiento con derramamiento de sangre se puede celebra ni conmemorar. Desde su punto de vista, esa fecha debería ser un latigazo a la conciencia de los venezolanos para que cualquier diferencia se resuelva en el marco de las instituciones. Enríquez puntualizó que cuando la gente deja de dialogar, las cosas terminan trágicamente.
Cree que el gobierno del presidente Nicolás Maduro «es muy malo» y que la mayoría de la población no lo apoya, a pesar de lo que digan las encuestas. Señaló que el tiempo de los discursos pasó y hay que presentar soluciones concretas. Agregó que tiene que haber condiciones y la primera de ellas tiene que ser el respeto a la Constitución y a los Derechos Humanos.
Información de Globovisión
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