El partido Primero Justicia (PJ) desmintió este martes la narrativa oficial que asegura una supuesta estabilización o recuperación económica a corto plazo en Venezuela. Desde la organización política señalaron que los ciudadanos enfrentan una severa «disonancia cognitiva»: una brecha profunda entre las altas expectativas de bienestar y la dura realidad de escasez, nulo poder adquisitivo y descontrol de precios en las calles.
El «Termómetro de Petare»: Inflación desbocada
Para la tolda aurinegra, el indicador más claro de que la economía no ha entrado en una fase de alivio se mide directamente en los sectores populares. El monitoreo del consumo familiar en Petare revela un comportamiento crítico en los precios durante el primer cuatrimestre del año:
| Período (Primeras 16 semanas) | Inflación Promedio en Petare | Impacto Familiar |
| Año 2025 | 74% (interanual) | Consumo restringido |
| Año 2026 | 780% (acumulada) | Incapacidad total de adquirir la canasta básica |
“No se puede hablar en este momento de una recuperación intertrimestral. Por donde se mire —comparando el primer trimestre de 2026 con el cierre de 2025— la situación económica no es mejor”, apuntó la organización.
La realidad petrolera: Promesas vs. Cifras reales
Primero Justicia explicó que la raíz del problema radica en que el sector hidrocarburos no está reaccionando debido a la debacle estructural de la industria tras años de politización.
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Menos producción que en 2025: La producción petrolera del primer trimestre de 2026 es inferior al promedio general registrado el año pasado, a pesar de que 2025 cerró con fuertes restricciones logísticas y navales.
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Exportaciones estancadas: Fuentes primarias de la OPEP reflejan que las exportaciones actuales apenas promedian entre 1 y 1.1 millones de barriles diarios, cifra insuficiente para oxigenar las finanzas públicas.
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Sin encadenamiento económico: El esquema de que el petróleo “riega” automáticamente la economía nacional quedó en el pasado. Hoy, la actividad petrolera se traduce casi exclusivamente en importaciones, dejando desasistidos a las zonas industriales y sectores comerciales de ciudades clave como Valencia.
Los tres nudos que estrangulan la economía nacional
Asimismo, el partido identificó tres factores estructurales que mantienen al país en un foso de baja productividad:
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Un Estado insostenible: Existe una nómina pública gigantesca (que incluye a millones de empleados y pensionados) imposible de financiar con una producción que apenas supera el millón de barriles. Esto obliga al Banco Central a mantener la emisión descontrolada de dinero, alimentando una inflación recesiva.
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Fuga de capital humano: El país cuenta con menos población joven activa debido a un éxodo masivo que mantiene a unos nueve millones de ciudadanos en edad productiva fuera de las fronteras, debilitando el consumo interno.
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Ausencia total de crédito: Con una inflación real proyectada por encima del 600% o 700%, el acceso al crédito privado —tanto interno como internacional— está completamente cerrado.
Sin Estado de Derecho no habrá inversiones
Finalmente, Primero Justicia enfatizó que la economía se mueve por un factor que hoy escasea en el país: la confianza. Aseguran que las medidas cosméticas son insuficientes si no se reforma la raíz institucional de Venezuela.
“Quienes tienen el capital para invertir están en fase de observación porque necesitan garantías de seguridad jurídica. Nadie va a arriesgar miles de millones de dólares si no existe un sistema judicial independiente, jueces probos y un respeto absoluto al derecho de propiedad”, advirtió la organización.
PJ concluyó haciendo un llamado a la honestidad política, instando a comprender que la destrucción acumulada por años de opacidad y corrupción no se solucionará de manera mágica. Reiteraron que el camino hacia una estabilidad real para el cierre de 2026 pasa, obligatoriamente, por una reinstitucionalización profunda, el combate al crimen organizado y el restablecimiento pleno del Estado de Derecho.









