Cuatro hombres murieron y más de 20 personas resultaron heridas, tras una balacera que se suscitó en el interior de una vivienda abandonada donde se desarrollaba una fiesta, en el barrio Nuevo Horizonte de Catia, la madrugada de este domingo.
La conmoción se apoderó de los presentes cuando, alrededor de las 2 am, al menos dos pistoleros llegaron a la casa y asesinaron a un primer hombre propinándole múltiples disparos. Como respuesta, un adolescente secundado por otros jóvenes habrían buscado armas de alto calibre y dispararon a mansalva, lo que generó el pánico en el lugar.
Los fallecidos fueron Josmar Ernesto Acevedo Alcazar y Carlos Alberto Campos Marimón, ambos de 23 años; José Gregorio Abed Zambrano y Daniel Ernesto Geliz Castilla, apodado “Niño Araguaney”.
Los heridos fueron llevados a varios hospitales; nueve al Magallanes, 11 al Pérez Carreño, seis al Vargas y otros al Periférico de Catia. Algunos tienen heridas de gravedad, con tiros en el pecho, otros en brazos y piernas, además de un grupo de aporreados que se lanzó por un sendero boscoso adyacente a la vivienda para escapar de las balas.
Un primo de Acevedo, de 15 años, recibió tres tiros en la pierna derecha y fue dado de alta posteriormente.
Los familiares de Acevedo y Campos acudieron horas más tarde a la morgue de Bello Monte a fin de esperar que los cuerpos fueran trasladados. Informaron que Acevedo era ayudante de albañilería, mientras que Campos laboraba como buhonero junto a su padre, en Catia La Mar, como vendedor de verduras y frutas.
Libia Sarmiento, tía de Josmar Ernesto, relató que estaba durmiendo cuando fue despertada por el tiroteo. Pocos minutos después supo que su sobrino había sido herido. Murió en el hospital de Los Magallanes.
Pablo Monsalve, tío de Carlos Alberto, relató que la víctima era un joven responsable que ayudaba a su padre. Su familia lamentó que la policía solo sube al barrio sólo para decomisar cervezas. Casi nunca, alegaron, hacen patrullaje.
Posible venganza. Fuentes policiales informaron que se celebraba una “fiesta de negocios”, con cobro de entrada y de bebidas alcohólicas.
Los atacantes buscaban a un supuesto pran que hizo presencia en la fiesta, lo que generó el resquemor de grupos rivales que viven en la zona.
La vivienda, abandonada hace años por riesgo, era usada ocasionalmente para este tipo de reuniones.
El Cicpc recuperó múltiples conchas de bala que se usarán para la investigación y aclarar este múltiple crimen.
Familiares de dos de las víctimas acudieron a la morgue de Bello Monte. Orlando Alviárez
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David A. Rondón











