Recordando viejas lecciones
febrero 6, 2013 2:49 pm

na persona muy cercana que ha investigado mucho al ejército venezolano ya me lo había advertido: la falta de ocupación estrictamente militar hace que los antiguos uniformados metidos a políticos se muestren particularmente agresivos con quien está tranquilo, da muestras de debilidad o baja la cabeza.

 

Distinto es cuando alguien se va al centro del ring y le ven determinación. Les doy un ejemplo. Este mismo académico, cuando Chávez quiso convertir mi entrevista en Globovisión por allá en el 2002 en un debate entre el Presidente y esta humilde comunicadora, me aconsejó lo siguiente: “apenas inicies el programa enfréntalo en el medio del ring, que te vea determinada a dar la pelea sin importar el resultado”. Eso fue fundamental. Igual pasa hoy. En la medida que la oposición se mantenga taciturna y sus dirigentes enfocados en pasar por debajo de la mesa, los discursos van a ser cada vez más agresivos. La ausencia de contención los hace más bravucones.

 

Recuerde, amigo lector, que son los mismos que con el pueblo en la calle se atemorizaron, huyeron, se escondieron o se entregaron… Pero ahora hay molestia aunque no el coraje que había antes.

 

Y no es asunto de golpes. Ni quise a un dirigente de Fedecámaras en Miraflores ni quiero que se aborte el régimen constitucional. Tampoco quiero que sigamos con esta farsa: un Presidente elegido que no se ve, un gobierno en manos de quienes hipotéticamente hablan con él, un poco de gente jugando a esperar unas elecciones que van a perder o se las van a quitar, el Estado de Derecho mancillado, insultos y amenazas a diario, aviones que sobrevuelan para atemorizarnos y el país dividido en veintipico de reinados. Sí, reinados.

 

Ministros que nadie puede destituir y andan por su cuenta, gobernadores que saben que nadie se puede atrever enfrentarles con esta precaria base de sustentación y andan tranquilazos. Magistrados que se saben sin nada que temer….y eso les da patente de corso. Cada quien manda en su reino y, por casualidad, nosotros también somos nacionales y vivimos en esos reinos. Luego, una advertencia: quien primero baje la cabeza, quien siga tranquilazo y callado, aquel que se quede sentadito a la espera de las elecciones, ese será la primera víctima.

 

Esta gente, cree que la política es la continuación de una guerra que nunca han librado, parafraseando a Clausewitz. Solo para que después no digan que no lo advertí.

 

pereznitu@gmail.com/DO

Fuente: EU