¿Perdimos? El culpable es Franco

¿Perdimos? El culpable es Franco

Imaginemos por un instante que el Partido Popular español y el PSOE van a elecciones, siendo el PSOE gobierno (puede ser viceversa, porque se trata de un ejercicio). Imaginemos que el que no es gobierno va al órgano electoral a consignar peticiones y los simpatizantes del gobierno los reciben a tiros (EUD 22-M). Imaginemos que el partido de gobierno obtuvo previamente la clave operativa de las 45 mil máquinas de votación (EUD 4-A) mientras el órgano rector, garante de la transparencia y equidad electoral, sanciona al diario El País por apoyar a un candidato y con cinismo justifica que todo un sistema de medios gubernamentales reseñen «aspectos históricos» evidentemente de proselitismo electoral. ¿Qué creen que pasaría? Nadie diría que su órgano electoral está parcializado, porque nadie en su sano juicio entendería que eso pasara.

 

Ahora imaginemos que al jefe de campaña del PSOE lo amenazaran con la cárcel en plena campaña (EUD 27-M), que al de Cataluña lo amenazaran también con meterlo preso (EUD 9-A) y que al jefe de campaña en el País Vasco (un demócrata a carta cabal) le dijeran que es miembro de una banda armada terrorista que se propone sembrar el pánico en las elecciones y debe ir preso (9-A), imaginemos que la inteligencia española allane la casa de otro jefe de campaña a 3 días de las elecciones (Briquet 11-A). Ahora imaginemos que el PSOE advirtiera que el gobierno les sembraría armas (EUD 2-A) y que finalmente luego de hacerlo se descubriera que las armas, supuestos terroristas y un complot internacional terminó siendo falso (EUD, 8-A), ¿Qué creen que pasaría? ante semejante evidencia no se hablaría de otra cosa que del posible retorno de Francisco Franco.

 

Ahora imaginemos que finalmente a la hora de votación, cuando el PSOE llama a todo el mundo a votar, cientos de motorizados armados, tan simpáticos como debieron parecer los guerreros africanos en la Guerra Civil Española (tiradores del RIF), rodearan los centros de votación de mayoría opositora, en clara actitud de intimidación, mientras se colocaron centros a la manera de alcabalas, cercanas a los centros de votación de mayoría de gobierno, con claros fines intimidatorios. Que se descubrieran supervisores con los DNI (cédulas) esperando a los votantes y que otros vestidos con el uniforme del gobierno escoltaran a esos votantes y los «asistieran» en el voto (varios EUD 14-A). Imaginemos que al final de la votación, cuando ya no quedaba nadie, el candidato opositor descubriera y alertara: «¡al país y al mundo la intención de querer cambiar la voluntad expresada por el pueblo!». Y descubrir que nada menos estaban: «¡tratando de votar con mesas cerradas!» (Capriles 14-A) y que al activarse el mecanismo de vigilancia, el gobierno suspende en todo el país el servicio de Internet.

 

¿Qué creen que pasaría?, Si esto le hubiera ocurrido a Lula en su última elección hablaría de dictadura, si le hubiera ocurrido a los argentinos hablarían del retorno de Videla y los chilenos hablarían sin ningún lugar a dudas del retorno de Pinochet. Los alemanes también se verían las caras temblando de miedo, igual que los italianos. Y ahora imaginemos finalmente que con toda esa aberración dictatorial, propia del tercermundo, la oposición y el gobierno culminaran con un empate técnico y al pedir una verificación les dijeran: ¡A callar!

 

Pero gracias a Dios, esas cosas solo ocurrirían en España o la Unión Europea. Nada de eso ocurrió en Venezuela, porque las elecciones fueron democráticas y transparentes. Un verdadero ejemplo de civismo del cual debemos todos sentirnos sumamente orgullosos. Un modelo electoral único y sin defectos (tan sin defectos) que hasta desaparecieron los 280 mil votos nulos de siempre. Y solo existieron dos notas discordantes en todo el proceso venezolano, la del exPresidente Pastrana que sostuvo una atroz mentira alegando no acompañarnos por ser: «un proceso signado por el antecedente histórico de una balanza de garantías inclinada permanentemente a favor de quienes hoy detentan el poder»; «mis funciones serían de acompañamiento a un proceso que por convicción democrática no puedo avalar» (Caracol 8-A).

 

Y la contradicción de: «que sectores del pueblo (pobres) voten por sus explotadores de siempre» (EUD 15-A). El pueblo no salió a defender los logros revolucionarios, recordando amargamente al Enjolras de «Los Miserables: ¡El pueblo no vendrá! ¡París nos abandona! o alguien más cercano: «Se levantaba el sol sobre Caracas y yo, el jefe; mirando con un binóculo: no hay rebelión popular, las calles silentes, Carlos Andrés Pérez otra vez en Miraflores» (Aló Presidente #355) «de aquí echaron a Bolívar, y el pueblo no salió a defenderlo (Aló #349).

 

Por eso es lógico que le dijeran al gobierno español: ¡Porqué no te callas! porque eso solo puede ocurrir en España, donde la culpa la tuvo el general Franco. Y si Repsol quiere el petróleo, la historia es ésta y ¡a callar!

 

tpenalver@me.com

@thayspenalver

www.thayspenalver.com

 

 

Fuente: EU

Por Thays Peñalver

Comparte esta noticia: