¿A qué condujo ese cúmulo de errores de la dirección opositora?
1 Para quienes creemos firmemente en la necesidad de una oposición que funcione, que canalice descontentos y ofrezca alternativas democráticas a los que difieren de las políticas del gobierno de turno, lo que sucede en Venezuela con el sector es deplorable. Lamentablemente los que lo dirigen desestiman consejos y rechazan con arrogancia cualquier crítica. La evaluación que hacen de la realidad está reñida con lo que ocurre en el país. Simplemente la subestiman.
Razón por la cual incurren, constantemente, en errores. En costosos errores que determinan que los avances que logran en determinados escenarios, concretamente el electoral, desaparezcan rápidamente -se esfumen- al asumir políticas de signo contrario como la subversión y el terrorismo. Un ejemplo de lo que sucede fue la reacción del liderazgo opositor después del 14 de abril, fecha en que Maduro derrotó a Capriles. El excelente resultado electoral de la oposición fue dilapidado al día siguiente con el irresponsable llamado a la violencia del candidato perdedor. Esa política aventurera fue ratificada con la temeraria intentona golpista -la guarimba- del 12 de abril de este año.
2 ¿A qué condujo ese cúmulo de errores de la dirección opositora? Al desolador panorama que hoy presenta. En vez de opción coherente, confiable, ha derivado en encarnación del desacierto. En lugar de responsabilidad segrega irresponsabilidad. En vez de claridad promueve confusión. Su comportamiento es impredecible. De la lucha legal pasa a la ilegal. De la actividad cívica salta a la subversión. De tomar asiento en la mesa de diálogo, atendiendo a un clamor nacional, la abandona.
¿Cuáles son las consecuencias de semejante comportamiento? En primer término, las padece el conglomerado popular opositor que no sabe a qué atenerse. Que a diario asiste a un entramado de torpezas que conduce a la confusión total. Que se encuentra ante el dilema de seguir a un liderazgo que no acierta o a rebelarse. Sucede con el liderazgo que la lucha interna, consecuencia de una política incierta, sin brújula, termina por desbordarlo. Los demonios se soltaron e impera el caos. ¿Quién dirige? ¿Cuál es la línea a seguir? Ni la dirigencia lo sabe. Por eso sus acciones se contradicen, se entrecruzan y conforman una situación insostenible. Que la coloca ante la encrucijada de persistir en el error o rectificar.
3 La unidad de la oposición, cultivada como mito o recurso para cazar incautos, lejos de rendir beneficios produce frustraciones. Carece de atractivo porque las divergencias desalientan y se convierten en obstáculo. Las de fondo tienen carácter irreversible. Todo esfuerzo encaminado a solventarlas fracasa; por el contrario las profundiza. Las diferencias que surgen durante las crisis, tanto en la izquierda como en la derecha, por el problema de las vías, la pacífica o la subversiva, separa cada vez más a López y Machado de Capriles y de la estructura de la MUD, mientras Ledezma se balancea entre una y otra. Semejante contradicción socava la unidad y entraba el trabajo político.
4 Ejemplos: a) La polémica declaración de Ramón José Medina -secretario ejecutivo adjunto de la MUD- sobre el caso López, es emblemática. Dijo “no tener planes para sacarlo de la cárcel, porque fue él (López) quien ideó un plan para meterse allí”. Ésta no se puede atribuir a un desliz del veterano dirigente. ¿Por qué lo hace? Porque el sector que representa está interesado en tomar distancia de lo que considera un lastre. b) El diario El Nacional, defensor a fondo de la oposición, que hasta ahora no se atrevía a criticar sus actuaciones, acaba de hacer un severo cuestionamiento de ésta en editorial titulado La Foto Maquillada (12/07/14) con expresiones de este tipo: “hoy tenemos una caricatura de oposición integrada casualmente por quienes abonaron el terreno e hicieron peso para que el sistema democrático se desplomara”. Luego, el editorialista utiliza expresiones contra dirigentes opositores a quienes tilda de “veteranos del engaño”, “especialistas en el arte de lavarse las manos”, “que no terminan de entender que son bueyes cansados”, y remata, espectacularmente, de esta manera: “Hoy la MUD es un bostezo interminable, un proyecto político en silla de ruedas”. Sin duda que en la oposición la masa no está para bollos. Los retos para ella son colosales. Nada menos que recuperar la racionalidad. Y ver cómo atinar a salir del laberinto en que está metida.
Laberinto
Es inexplicable que un pueblo como el judío, que sabe más que ningún otro -la historia lo registra- lo que es humillación y exterminio, olvide su pasado y aplique contra el pueblo palestino métodos infames como ocurre con el genocidio en Gaza. Muchos de los rasgos más abyectos de esa política que aplicaron los nazis a los judíos, que Hannah Arendt llamó “la banalidad del mal”, se repiten ahora a la inversa. Con victimarios y víctimas ante la indiferencia cómplice de los poderosos que hipócritamente le dictan normas de carácter ético y moral al mundo…
El cardenal Urosa “rechaza la educación entubada en un pensamiento único”. Insólito que un jerarca de la Iglesia Católica hable de educación entubada. En lenguaje coloquial equivale a mentar la cuerda en la casa del ahorcado…
Alguien se preguntaba en estos días por qué algunos dueños de medios de comunicación suelen venderlos. También me lo pregunto. Posible respuesta: que, según parece, es un buen negocio. Que en la actividad es lo que cuenta. Se desprenden del medio como quien lo hace con un inmueble. Lo profesional, lo ético, no cuenta. Solo el beneficio crematístico…
Francisco Prada fue un luchador social y político insigne. Jefe guerrillero y hombre de diálogo al mismo tiempo; prisionero que jamás se doblegó y persona culta. Acaba de morir fiel a los principios por los que luchó. Paz a su alma y mi condolencia a sus familiares y amigos…
Pregunta ingenua: ¿Por qué Nicolás Maduro debe renunciar al mandato popular y constitucional que ejercerá hasta el año 2019? Un sector del país, que no ha podido imponerse por la vía electoral o el golpe de Estado, le reclama que lo haga: que renuncie. Cuenta, después de un año en la presidencia, sometido a todo género de ataques y agresiones, con más de 50% de apoyo popular, el respaldo orgánico de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y de un partido, el Psuv, el más poderoso del país. Sin embargo, ese sector que le pide que se vaya carece de proyecto de país. Está archidividido. Carcomido por el odio y la obsesión de alcanzar el poder. Sin tener títulos que lo acrediten. Lo que ofrece al país, sin reconocerlo y huyendo del pasado, es el desastre de la Cuarta República…
Maduro dijo recientemente que sectores de la oposición buscan, con los ataques a la Fanb, que aparezca un Pinochet. En efecto, entre los objetivos de la derecha y sus aliados, figura el derrocamiento del presidente electo por el pueblo, la derogatoria de la Constitución del 99 y la instalación en Miraflores de un gobierno duro, ultrarrepresivo, semejante al de Pinochet en Chile, que imponga el “orden” y devuelva a Venezuela al pasado. En la nación sureña, Pinochet se impuso el 11 de septiembre de 1973 con la Fuerza Armada y apoyos decisivos como el de la democracia cristiana. Esa traición a los principios les costó a los chilenos 18 años de dictadura. De la cual también fueron víctimas los socios civiles del golpe, o sea, que el tiro les salió por la culata. Ojalá esa experiencia les sirviera de algo a los nostálgicos de la dictadura en Venezuela. Cuando menos para que no sean tan cínicos.
José Vicente Rangel
jvrangelv@yahoo.es









