La libertad…bajo la lupa de la política

La libertad…bajo la lupa de la política

Por la libertad, el mundo ha resistido pronunciados conflictos. Ha vivido agudos cambios. Ha gestionado inusitados proyectos. No obstante, el mundo pareciera no haber avanzado lo suficiente en virtud de las vivencias, que, por la libertad, han transitado. En consecuencia, puede inferirse que la democracia -como ideología política- resume una de las insuficiencias que, sus históricos ensayos, han demostrado.

 

 

Esto permite advertir que la libertad no tiene el valor que la teoría presume. Las realidades dan cuenta de situaciones para las cuales la libertad apenas alcanza a ser un convencionalismo que dispone la teoría política como uno de sus postulados más aludidos y pretendidos. Pero también, más debatidos. Precisamente, por la tentación del individuo de vivir a expensas de otros. Y es lo que explica el advenimiento de problemas relacionados con la moralidad, la igualdad y la solidaridad. Con inteligencia y voluntad.

 

 

Dificultades en su comprensión

 

 

No comprender cómo concienciar la libertad en término de su praxis, es actuar al margen de los principios que enuncian el pluralismo humano. O sea, el ejercicio de la política. Vale decir pues que la libertad es un acto político que se asume al momento de ejercer la ciudadanía a conciencia con las obligaciones y determinaciones sociales, culturales y éticas que la vida compartida exige de cada ser humano.

 

 

Por la libertad el mundo ha podido movilizar sus fuerzas. Aunque igualmente, se ha visto estancado en la incertidumbre que ordena el tiempo en aras de su naturaleza. Sin embargo, estas implicaciones consideradas a manera de preámbulo de esta disertación, podrían verse sin el sentido que las circunstancias le arropan. Es ahí, cuando la libertad busca examinarse bajo la lupa de la política.

 

 

Planteamiento comparativo

 

 

Tan rigurosa consideración, podría tener un símil en el aforismo bíblico que habla de que “es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos” (Mateo 19, 23-30). Como analogía, podría proyectarse en el plano de la libertad.

 

 

Cabría entonces la posibilidad de asentir que es más fácil cualquier locura que induzca en el hombre atentar contra su voluntad, que despojar a un infortunado de su libertad. O a un hambriento arrebatarle su alimento logrado con el más acérrimo esfuerzo realizado. Ciertamente, el problema es político por cuanto el problema supuesto refiere una relación de injusticia alcanzada mediante el abuso de poder político.

 

 

En conclusión

 

 

La libertad no convoca a ganar espacio usurpando o transgrediendo derechos. La libertad se adquiere no sólo por la condición que a cada quien confiere el derecho de nacer y vivir. Sino también, al hacer el más efectivo empleo de su conciencia como modo de desarrollar aptitudes para el correcto desempeño colectivo e individual. Es así como resulta posible, categórico y confiable, entender el concepto de la libertad…bajo la lupa de la política.

 

 

Antonio José Monagas

 

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