La feria del sembrado

La feria del sembrado

* Nuevamente, por segundo año consecutivo, Venezuela aparece punteando y por muy larga diferencia, el ranking de la calificadora Bloomberg de las más miserables economías en el mundo. De 60 países estudiados Venezuela batió récord con la inflación más alta del planeta. La inflación es una enfermedad que puede destruir una sociedad, dijo el Premio Nobel de Economía, Milton Friedman. Y si agregas un creciente desempleo al diagnóstico y un deterioro galopante de servicios e infraestructura, arroja el resultado esperado: la miseria. La ecuación es simple: tasa de desempleo + inflación = miseria. Los países que siguen, muy de lejos en el ranking, son Argentina, Sudáfrica, Ucrania (donde hay una guerra territorial) y Grecia, pese al auxilio dado a los helenos por la Unión Europea. Según Bloomberg, éstas son las cinco economías donde vivir y trabajar es más doloroso. En el caso de Venezuela y Argentina, destaca el informe la inestabilidad monetaria y una inflación galopante. Pueden ver la publicación en http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-03-02/the-15-most-miserable-economies-in-the-world.

 

* Las calificadoras de riesgo, grupos de análisis económico y bancos como el Deutsche Bank, siguen proyectando un escenario de impago de la deuda externa venezolana, unos para este año mientras otros piensan que podría darse a comienzos del 2016. La lenta subida en los precios petroleros no augura cotas tan altas como para cubrir el inmenso gasto público de un gobierno que carga a cuestas una improductiva revolución con la consecuente burocracia. Los analistas señalan que pagar la revolución tendrá en determinado momento mayor prioridad que pagar las deudas. Esto, unido a la cada vez más remota posibilidad de obtener recursos adicionales por préstamos o de virar el rumbo de un modelo económico evidentemente fracasado, hace que la calificación internacional de la deuda país esté en estos momentos en su punto histórico más bajo: CCC+.

 

* Aunque no hay aún anuncio oficial, es un hecho el cierre definitivo del Banco Industrial de Venezuela. La entidad ha sido auxiliada con fondos públicos en 19 oportunidades para reflotarla; los escándalos de malversación y el desfalco en la sucursal de Nueva York, hundieron la confianza y su reputación. Las agencias en Caracas y el interior han cerrado sus puertas, incluso la que funcionaba en el edificio Pajaritos, donde cobran diputados y personal de la asamblea nacional. Ante las protestas de los empleados, se ha dicho que muchos de ellos pasarán a otros bancos del Estado, otros serán jubilados y supuestamente los menos, despedidos. En la incertidumbre están los fondos de los cuentahabientes, quienes aun no reciben explicación del destino de su dinero. Esto parece obedecer a la reorganización de los bancos públicos ordenada en septiembre por el presidente a su gabinete económico, en una reunión donde se anunció la creación del Banco de Desarrollo Comunal mediante la fusión del Banco del Pueblo, Banco de la Mujer, Fondo Nacional de los Consejos Comunales (Safonacc) y del Fondo de Desarrollo Microfinanciero. Tal vez también se funda con este banco de fines comunales el ahora cerrado Banco Industrial de Venezuela, fundado en 1937 para promover el desarrollo industrial del país. Gran proyecto con un triste fin.

 

* Codevida (Coalición por el derecho a la salud y la vida) conformada por organizaciones y fundaciones privadas que trabajan con enfermedades de alto costo, solicitaron ser escuchados por la Corte Interamericana de los Derechos Humanos y la solicitud fue aprobada: el día 17 de marzo serán recibidos por el Alto Comisionado de la Corte en Washington. Organizaciones de lucha contra el cáncer de mama, el VIH, de los pacientes trasplantados, agrupados en Codevida, llevarán un informe sobre la violación al derecho a la salud en Venezuela. También se reunirán en la capital estadounidense con la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, buscando salidas a la temida crisis humanitaria que se asoma en el país.

 

* El domingo 1º de marzo abrió sus puertas la Expo Venezuela de Verdad, montada por la embajada de Venezuela en el Teatro de Bellas Artes de Madrid. El presidente Maduro dijo que iba con ello a pulverizar a la derecha franquista. Según el periodista Víctor Suárez, allí presente, los asistentes a la primera jornada eran representantes de las firmas españolas que aún hacen vida en Venezuela. Decimos aún porque de mil millones de euros que invertían los hispanos en 2004, apenas alcanzó en 2014 los 8 millones de euros, lo cual habla de la estampida de empresas españolas ante la revolución expropiadora. Escribió Suárez que los productos de exportación que presentó Venezuela fueron dispositivos electrónicos de Síragon; baldosas de granito; tuberías y conectores caseros hechos con polímeros PVC; chucherías, jarabe de papelón y chocolates Nestlé; cosmetología de Valmy; grifería de cobre y aluminio; cepillos para barrer, mopas y un tobo-exprimidor de coleto que se ofrece al país que inventó La Fregona. Otro periodista, Noé Pernía, reportó las protestas en las puertas del teatro de los venezolanos, en su mayoría estudiantes pasando trabajo gracias a la falla de Cadivi o de Cencoex. La exposición culminó al tercer día, con pobres resultados, como no sea el rico viaje a Madrid de Calixto Ortega y otros funcionarios del gobierno.

 

Hasta el próximo miércoles.

 

 

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@charitorojas

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