Herramientas de democracia
junio 21, 2013 7:18 am

Cómo van las impugnaciones contra las elecciones intentadas por Henrique Capriles y la MUD? De acuerdo a la ley del TSJ, dichas impugnaciones han debido ser admitidas en los siguientes tres días hábiles, una vez presentadas. Conforme a los plazos establecidos en la ley, la tramitación completa de dichos recursos debía tomarse aproximadamente unos tres meses. Ya ha pasado mes y medio y los recursos ni siquiera han sido admitidos.

 

El primer objetivo era impugnar el proceso electoral y las elecciones por estar viciadas de corrupción electoral. El segundo objetivo, es contar con un TSJ imparcial e independiente que sentencie conforme a derecho. El tercer objetivo, es que se demuestre y pruebe el fraude y, por último, que se declare la nulidad de las elecciones y se repitan conforme a derecho, garantizando el voto libre y democrático.

 

Todo ello se puede lograr sólo si se cuenta con un TSJ independiente y, por lo tanto, se recusaron motivadamente a tres de los cinco magistrados de la Sala Electoral. Todavía dichas recusaciones no han sido definitivamente resueltas para constituir, si fuera posible, un tribunal autónomo. La admisión se ha tardado. No será fácil desechar dichos recursos, jurídicamente reúnen todas las condiciones para su admisión. Su solidez argumentativa y jurídica los hacen legalmente imposibles de desechar; además, no admitirlos tiene un costo político importante. Desechar los recursos y negar las recusaciones es la demostración del fraude.

 

El tema es complejo, estamos litigando no sólo contra el CNE y el gobierno. Se litiga además contra el TSJ que está parcializado y está comprometido con el régimen. En definitiva, se litiga contra el abuso y el totalitarismo.

 

Deberían admitirse los recursos ya. Sin embargo no se admiten, ni se inadmiten, porque para el TSJ parcializado no están dadas las condiciones políticas. Independiente de ello, esos recursos son la salida, en su oportunidad, a la crisis política de legitimidad de origen y de desempeño del gobierno. Son una herramienta institucional de democracia que no se deben desaprovechar ni desechar. Son la válvula de escape a la crisis económica, social y política, inclusive en el seno del propio partido de gobierno que seguro se profundizará, en un futuro cercano.

 

gfernandez@cjlegal.net

Por Gerardo Fernández