“Los lugares más calientes del infierno están reservados para aquellos que en tiempos de crisis moral mantienen su neutralidad.” Dante Alighieri (1265 – 1321) poeta italiano, autor de La Divina Comedia, obra maestra de la literatura universal.
Cuando veo a compatriotas llevando sol y lluvia en gigantescas colas que inician desde la madrugada para adquirir electrodomésticos o lo que sea que esté en obligada rebaja, me convenzo que la revolución prostituyó totalmente el espíritu del “bravo pueblo” que mienta nuestro himno nacional.
Es la culminación del proceso de humillación iniciado por el finado, que a cuenta de manejar los dineros públicos, se creyó dueño absoluto del erario, sin obligación de rendir cuentas, para un reparto arbitrario y discrecional que depende directamente del grado de adhesión al régimen.
En casi 15 años de poder absoluto han ido creando un venezolano nuevo, claro que sí. Ese hombre nuevo es un mendigo de las dádivas del estado, un pensionado que vive de asistir a mítines, concentraciones, manifestaciones y marchas de defensa de la causa. Agita su banderita cubana, ama al líder y grita ¡No volverán!, sin tener la más p… idea de quiénes no volverán y por qué no lo harán. Es un lumpen fanático, sin valores democráticos, que piensa solo en sus intereses de sobrevivencia. Al que no le guste la palabra lumpen, le invito a ver las filmaciones de los saqueos recientes, a escuchar los gritos de la turba, a verlos cometer delito de hurto y daños a la propiedad privada, sin que la fuerza pública intervenga.
Ese hombre nuevo, prostituido por la revolución, se burla de cualquier llamado a la moral, a los valores, a la decencia. Para ellos, esto es “burgués”. El hombre nuevo puede ser un boliburgués enriquecido con los dólares que le niegan a las escuelas, a los hospitales, a la infraestructura y servicios del país. Fortunas depositadas en paraísos fiscales, que pertenecen al pueblo venezolano y que algún día, si existe la justicia en Venezuela, serán confiscadas y retornadas a las arcas nacionales.
Los enriquecidos a costa de la revolución no son dogmáticos ni chavistas, ni castristas ni nada: El dinero no tiene color y a ellos lo único que les interesa son los reales. Muchos de estos boliburgueses ganaron su primera fortuna en la llamada cuarta república. ¿Pidió Maduro la Habilitante para combatir a esta banda de corruptos, comisionistas y zamuros de los dineros públicos que merodean alrededor del poder? No creo.
Los más pendejos son los que venden su alma por una camioneta, la presidencia de un consejo comunal, la promesa de un apartamento o de algún beneficio. Llegan hasta a creer que es verdad lo de la revolución y no se dan cuenta que han montado en el poder con su voto y fervor a una partida de ineptos ambiciosos que solo quiere eternizarse en el mando y en las bóvedas de este país. El fanatismo con que defienden un régimen a todas luces mentiroso, a toda prueba autoritario y sin duda alguna corruptor de los valores de dignidad y libertad de las personas que habitan esta tierra es sin duda similar a la de las masas por Hitler o por Mussolini, que hicieran lo que hicieran, hipnotizaban con su cuento de camino revolucionario.
Y los peores son los que guardan silencio, los que no están de acuerdo pero no hablan, los que creen que manteniendo un bajo perfil no les pasará nada, los que callan las corruptelas y los abusos, los que abortan cualquier maniobra de rebelión por miedo o por conveniencia.
Aquí no se trata de ser oposición ni de ser caprilista o de apoyar un partido o un candidato. Se trata de ser venezolanos, de luchar por el país decente en el cual queremos que vivan nuestros hijos. Se trata de ser ese bravo pueblo que no admite yugos, que tiene honor, que no permite humillaciones, que no se arrodilla.
Lo que estamos enfrentando no es una lucha de partidos, es la batalla porque nos devuelvan nuestro país, por recuperar la dignidad atropellada por quienes nos quieren obligar a reconocerlos como dueños de vidas y bienes.
La clase gobernante revolucionaria está aplicando sobre Venezuela y sobre los venezolanos un “bullying”*: Es Maduro con sus órdenes por encima de cualquier acuerdo sensato y sus amenazas contra quien no se someta; es la cúpula militar sirviendo a un solo sector y accionando ferozmente contra el otro; es Cabello con sus acusaciones, burlas y escarnios públicos contra diputados legítimamente electos por más de la mitad de los venezolanos.
Ustedes me dirán cómo unos generales de 4 estrellas, que nunca han sido productivos, van a venir a calificar de usurera a una tienda, sin siquiera haber hecho un análisis de costos. Estos generales, en los cuales ha invertido la nación 30 años de formación para que comanden tropa, defiendan la soberanía y las fronteras, ahora están ocupados de ponerle precio a televisores, bluerays, DVD’s, planchas y licuadoras.
Nadie duda que haya especuladores. Pero es irresponsable y arriesgado someter a todo el comercio de un país a una ola de saqueos, amenazas, rebajas arbitrarias de precios. A menos, claro, que lo que se persiga sea la quiebra de la actividad comercial privada. ¿Quién gana con esto? El consumidor resultará perjudicado, miles de empleados quedarán cesantes, muchos comerciantes honestos quebrarán. Y caeremos en manos de un Gobierno ineficiente que teniendo dólares, puertos, transportes, almacenes, control de expendios, ha dejado que en el país haya escasez de alimentos, de cemento, de materias primas, de repuestos.
Pregúntense esto: ¿Por qué el país con mayor reserva probada de petróleo en el mundo no tiene dólares para sus ciudadanos? ¿Por qué con 10 años de control de cambio, la economía está enferma, la inflación pasa del 50% y la escasez del 22%? ¿Por qué teniendo la refinería más grande de América, Pdvsa compra gasolina en el mercado internacional para autoabastecerse? Pregúntense por qué si tenemos hierro, acero, gas, tierras ricas y petrodólares en abundancia, estamos la mayoría de los venezolanos pasando trabajo para comer, para vestir, para transportarnos, para educarnos, para transitar, para curarnos, para viajar. Finalmente, pregúntense por qué hemos llegado a esta crisis con un Gobierno que tiene 15 años con el control total de ingresos, de poderes y de todo en Venezuela, es decir, sin excusas.
Ya no hay dudas del panorama que nos espera si no nos oponemos con firmeza: El fin de la empresa privada, el cierre de los comercios, la centralización de la importación en manos de estos ineficientes. Esto significa desempleo, escasez, hambruna.
Si eres venezolano de verdad, de los bravos que tienen más de 200 años echándole pichón a este país para que sea una nación buena y próspera para vivir, sabes la respuesta: Luchar hasta la muerte por lo que queremos. No hay que callar, el Gobierno cree que cerrando las páginas que informan sobre el dólar negro, no nos enteraremos; que prohibiendo las palabras escasez, desabastecimiento, saqueo, esto no existe.
Me uno a las palabras de la profesora Marta Colomina: El Gobierno está apagando fuego con gasolina. El incendio será de pronóstico, pero a grandes males, grandes remedios.
La locura de la rebatiña va a tener sus efectos negativos en pleno diciembre. Y deberán reflejarse en los resultados electorales: Veremos el temple de los venezolanos de verdad, pero también la cuantía de los envilecidos. Será la última elección en dos años y abrirá un período de lucha intensa por valores opuestos. Que Dios nos ampare.
*El “bullying” o acoso es un comportamiento agresivo e intencional, que supone un desbalance de poder y que se repite a lo largo del tiempo. El “bullying” puede darse a través de diferentes formas de hostigamiento: físico, verbal, psicológico, virtual. También incluye modalidades tales como las amenazas, el pedido de dinero, el acoso sexual entre pares (a través de insultos o agresiones físicas) y la generación de rumores. El “bullying” es una forma de violencia.
Charitorojas2010@hotmail.com
Twitter:@charitorojas
Aquí entre nos
*Las campañas electorales sacan a flote la verdadera personalidad de los participantes. Y aunque Francisco Ameliach no es candidato en esta contienda, tiene un papel líder en la campaña de su protegido Miguel Flores. El habitualmente silencioso gobernador se destapó denunciando la supuesta huida del país de Miguel Cocchiola, agregándole epítetos (“quien roba al pueblo no puede ser candidato”) y acudiendo al verbo presidencial que le hizo coro a la denuncia de la huida, que resultó ser un viaje familiar por el nacimiento de un nieto en Estados Unidos. Cocchiola con este petardo de Ameliach, subió 7 puntos en las encuestas, despegándose aún más del contendor oficialista.
*Sin embargo, las órdenes de perseguir a Cocchiola, ya que no pueden ganarle por las buenas, fue cumplida por el diputado Augusto Martínez en el Consejo Legislativo Regional, que aprobó con la mayoría oficialista una petición de allanamiento a la inmunidad parlamentaria del diputado Cocchiola, aunque no hay ningún juicio contra él. Cualquier truco para ellos sirve si le obstaculizan el camino a quien es el evidente ganador de la Alcaldía de Valencia. Quienes hasta ayer apoyaban a Edgardo Parra, su compañero de partido, deberían callar y saber perder.
* Henrique Capriles estará en varios actos en Carabobo entre el jueves 21 y el viernes 22. Miguel Cocchiola estará de regreso para apersonarse en la gira. Sin duda serán acompañados por gran cantidad de seguidores, que se encargarán de la seguridad de su candidato.
* La Ley Habilitante se aprobó pese a que en Venezuela existen instrumentos legales para luchar contra la corrupción, contra la especulación y contra la usura: Ley Anticorrupción, Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios, Ley de Costos y Precios Justos. Es evidente que la habilitación es para fines políticos y el presidente ha demostrado no tener límites. Un ejemplo válido es el uso de las cadenas: en 7 meses de gobierno ha encadenado durante más de 90 horas, casi 4 días hablando sin parar y sin la amenidad de su antecesor.
* La “toma pacífica” de la casa de playa del banquero Oscar García Mendoza, encabezada por un diputado de Vargas y presuntos miembros de un consejo comunal, con la excusa de que “allí se hacen reuniones de conspiración contra el gobierno de Nicolás Maduro” es un adelanto de lo que viene en contra de la propiedad privada, con la carta blanca de la Habilitante. En primer lugar, esta gente se cree con derecho a tomar una propiedad, no importa que sea en forma pacífica igual la están invadiendo.
Con el apoyo de un diputado que debe saber lo que es legalmente el término “invasión”. Pretextando actividades conspirativas sin ninguna prueba y agregando la enormidad temeraria del narcotráfico. Si en este país se respetasen la Constitución y las leyes, toda esta gente, incluido el diputado, irían presos por invasores y deberían ser demandados por difamación, injuria y agavillamiento. Por supuesto que están cobrándole a ese hombre serio y honorable que es García Mendoza su oposición al régimen. Punto.
Por Charito Rojas











