Ay compai, ‘tamos arruinaitos

Ay compai, ‘tamos arruinaitos

Las estafas multimillonarias en dólares de Bernard Madoff, quien dilapidó más de 20 mil millones de dólares de sus clientes, personas y empresas, y llegó a ser nada menos que presidente del Consejo de Administración de Nasdaq por un lado; y por el otro el caso de Allan Stanford, quien a su vez desapareció más de 10 mil millones de dólares, casi todo de pequeños y medianos inversionistas, demuestran inequívocamente que las agencias de calificación de riesgo tienen un importante papel que jugar.

 

Desde luego que estas empresas no están exentas de errores pues no pudieron visualizar antes del desplome catastrófico, ni los trucos de Madoff ni las fullerías de Stanford. En lo que a nosotros concierne, los bonos soberanos venezolanos son examinados, en relación a su garantía de pago por las tres principales agencias mundiales: Fitch, Moody´s y Standard & Poor´s.

 

Esta última viene funcionando desde 1916 en forma continua, periódica. Ha desarrollado una metodología que combina elementos cuantitativos y cualitativos de una forma armoniosa, inteligente y previsiva. Standard & Poor´s ha ido “descalificando”, “degradando”, la deuda venezolana, la emitida por la República Bolivariana, en cada oportunidad en que sus analistas, provenientes de las mejores escuelas de negocios del mundo, ponen un ojo en las cuentas fiscales y la estabilidad del país.

 

Un tal Henry Varnum Poor publicó el primer estudio sistemático sobre liquidez y solvencia empresarial por allá en el año 1860. Estaba dirigido especialmente a quienes habían invertido en empresas ferrocarrileras cuyas finanzas y cuentas contables no reflejaban razonablemente su verdadera situación. Así se inició el sistema mundial de calificación de riesgos que implican bonos, acciones, empresas industriales, empresas de seguro, bancos, en fin. Toda entidad que emita y venda acciones o bonos o que sin haberlo hecho nunca muestre interés en participar en los mercados de valores, caen bajo su lupa.

 

Venezuela emite bonos soberanos, es decir, con garantía de la Nación y Pdvsaemite bonos comerciales con la garantía de la petrolera. Deben diferenciarse. La calificación de Poor´s viene en las siguientes categorías: AAA Tienen las más bajas expectativas de riesgo. La capacidad de pago del principal y los intereses es sustancial.

 

No se visualizan cambios adversos en la estabilidad. AA Muy bajas expectativas de riesgo. La capacidad de pago del principal y los intereses es sustancial. Existe posibilidad de que un cambio adverso modifique su estabilidad. A Bajas expectativas de riesgo. Capacidad de pago del principal y los intereses es fuerte. Si ocurren cambios adversos hay riesgos en la inversión. BBB Bajas expectativas de riesgo en la realidad inmediata. Capacidad de pago del principal y los intereses es adecuada.

 

Los cambios en las condiciones económicas o financieras general un riesgo mucho más alto que en las anteriores. BB Posibilidad que se desarrolle un riesgo. Capacidad de pago del principal y los intereses existe pero susceptible a cambios adversos. B Hay riesgo en la inversión. El repago oportuno del principal y los intereses no es suficiente y es demasiado vulnerable a cambios. Luego vienen CCC, CC, C.

En cada categoría hay tres niveles, por ejemplo, AAA+, AAA y AAA-. Venezuela fue degradada por Poor´s de B+ a B simple. Por lo tanto de 27 posiciones de AAA+ hasta C- estamos en el lugar 17. ¿Quiénes están por encima de nosotros en Latinoamérica? Veamos: Bolivia BB-, Brasil BBB, Chile AA-, Colombia BBB, Costa Rica BB, República Dominicana B+, El Salvador BB-, Guatemala BB, Hondura B+, México BBB, Panamá BBB, Perú BBB, Paraguay BB-, Uruguay BBB-. ¿Quiénes están iguales o peores que nosotros?: Argentina B-, Ecuador B y Nicaragua CCC. ¿Casualidad? Los otros países simplemente no han emitido deuda soberna, no han colocado bonos de la deuda pública en mercados internacionales.

 

Estamos vergonzosamente en el último lugar de confianza del mundo. Somos el país con mayor inflación del mundo. Somos el país que menos crecerá en Latinoamérica en el 2013. Tenemos el más alto índice de desabastecimiento. El más alto índice de criminalidad. El más bajo índice de patentes e invenciones, por debajo de Cuba inclusive. Por donde vemos la economía, es decir la salud de la República encontramos señales de alarma.

 

Amenazas. Crisis. Quiebras. Es el resultado de 14 años de barbaridades, tropiezos, errores, corrupción. Son 14 años dilapidando y regalando nuestros recursos. Malgastándolos. Estuvimos bajo el látigo del Rey Dasmi (contrario al Rey Midas) pues lejos de convertir todo lo que tocan en oro lo convierten en …………

 

Por Eduardo Semtei

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