Es hora de invocar a Gallegos para oponer la civilización a la barbarie. Y recordar con veneración a ese gran legislador y poeta del pueblo venezolano Andrés Eloy Blanco, quien con motivo de echar al mar los grillos que le ponían a los presos políticos en las cárceles de La Rotunda y el Castillo Libertador, entre otras, durante la dictadura Gomecista, cuando en febrero de 1936, dijo: “Los presos de La Rotunda y el Castillo han cumplido.
Y nosotros hoy hemos cumplido. Del abrazo mortal con la sombra salió salva y tostada la suave piel del alma nacional”. Refiriéndose a las crueles torturas a quienes murieron en las cárceles dijo: “vienen de la piedra del trapiche donde se molía el corazón de la República y salía sangre dulce como la caña”. Y agregó: “Hemos echado al mar los grillos de los pies.
Ahora, vayamos a la escuela a quitarle a nuestro pueblo los grillos de la cabeza, porque la ignorancia es el camino de la tiranía”. Y finalizó así: “Hemos echado al mar los grillos. Y maldito sea el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla de hierro en la carne de un hijo de Venezuela”.
Nos viene a la memoria el triste episodio del asalto al Congreso Nacional bajo la Presidencia del General José Tadeo Monagas el 24 de enero de 1848 cuando fueron asesinados tres parlamentarios, y lo hacemos para destacar que al insistir Monagas en doblegar al máximo la autonomía del Poder Legislativo recibió la siguiente respuesta del Diputado Fermín Toro: “Decidle al General Monagas que mi cadáver lo llevarán, pero que Fermín Toro no se prostituye”.
El sabio José María Vargas fue otra víctima del uso de la fuerza para preservar privilegios para una cúpula de militares, a los cuales les estorbaba que este ilustre Presidente de la República le opusiera el derecho y la justicia a la fuerza y la corrupción, lo cual provocó su derrocamiento cuando el Coronel Carujo le dijo: “El derecho, señor Doctor, viene del hecho”, y le agregó: “El mundo es de los valientes” refiriéndose a los hombres en armas y despreciando la inteligencia, la razón y la honestidad, a lo cual Vargas le respondió: “No, el mundo es del hombre justo; es el hombre de bien y no el valiente, el que siempre ha vivido y vivirá feliz sobre la tierra y seguro sobre su conciencia”. Nosotros en la Unidad estamos con Gallegos, Andrés Eloy, Fermín Toro y Vargas, no con los Carujos.
fuente: La Verdad
Por Omar Barboza











