Estos muffins salados ‟esconden” muy bien los calabacines, algo útil si tienes en casa enemigos de ‟lo verde”.
Rallamos un calabacín grande y eliminamos toda el agua que podamos, lo mezclamos con 1/4 cebolla picada fina, 50 gr de queso cheddar rallado, 40 gr. de pan rallado, 1 huevo, sal y pimienta.
Rellenamos los moldes de muffins previamente aceitados, haciendo presión con una cuchara para que la mezcla quede bien compacta. Horneamos en horno precalentado a 200° por 15-20 minutos, hasta que los muffins estén dorados en la superficie. Desmoldamos con cuidado y servimos.
The Two Bite Club










