En un intento por reestructurar sus capacidades operativas y de inteligencia, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) ha anunciado una nueva estrategia orientada a integrar herramientas de inteligencia artificial y procesamiento masivo de datos en sus unidades tácticas. La medida busca modernizar la doctrina militar a pocos meses de que una operación de fuerzas estadounidenses ingresara a Caracas, culminando con la captura y traslado a EE. UU. del expresidente Nicolás Maduro.
El ministro de la Defensa del gobierno de transición encabezado por Delcy Rodríguez, Gustavo González López, instruyó la masificación de estas tecnologías en todos los peldaños del mando militar.
“Debemos llevar el uso de la tecnología emergente, del procesamiento de datos y la inteligencia artificial militar a gran escala, a cada comando, cada Zodi y cada unidad operativa”, aseveró González López durante un acto institucional.
En búsqueda de la “superioridad estratégica”
De acuerdo con las directrices impartidas por el alto mando, la adopción de algoritmos y análisis automatizado de datos busca subsanar brechas en el sistema de alerta temprana e inteligencia operacional.
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Objetivo operacional: Incorporación de herramientas tecnológicas en las Zonas Operativas de Defensa Integral (Zodi) y comandos de campo.
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Justificación oficial: Obtención de respuestas automatizadas y análisis en tiempo real ante eventuales amenazas a la seguridad nacional.
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Visión de comando: “La inteligencia artificial no es una herramienta del mañana, es la garantía de la superioridad estratégica, de respuesta oportuna y de la eficiencia operativa en el presente”, sostuvo el titular de la cartera de Defensa.
La sombra del 3 de enero y el quiebre de la inteligencia militar
El giro hacia la automatización defensiva ocurre bajo el peso de los acontecimientos del pasado 3 de enero de 2026, fecha en la que una incursión militar de precisión estadounidense penetró el espacio territorial venezolano sin ser interceptada por los sistemas de defensa ni detectada a tiempo por los órganos de contrainteligencia.
El despliegue de tecnología emergente refleja la urgencia de la cúpula militar por reconfigurar un aparato defensivo que, pese a años de maniobras y discursos centrados en el apresto operacional y la defensa integral, evidenció vulnerabilidades críticas durante la operación que derivó en la salida de Maduro del poder. Ahora, la Fanb deposita en el procesamiento algorítmico la responsabilidad de reconstruir la efectividad operativa que la inteligencia tradicional no pudo sostener.











