El presidente argentino, Javier Milei, calificó nuevamente este domingo a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de «ladrón» y lo tildó también de «corrupto», días después de que una declaración similar desencadenara una crisis diplomática entre ambos países.
«Es un ladrón, es un corrupto, fue condenado por ladrón y corrupto, estuvo preso, por lo cual también es cierto lo de presidiario», expresó Milei sobre Lula durante una entrevista con la señal LN+.
«No sólo eso: lo liberaron por una falla del procedimiento, no por ser inocente. Por lo tanto es ladrón y es un corrupto», añadió, tras responder a preguntas sobre sus declaraciones de la semana pasada en São Paulo, que desataron un episodio de tensión entre ambos países.

Durante su discurso en la convención del Partido Liberal (PL) de Brasil en apoyo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, el mandatario argentino calificó el pasado sábado a Da Silva de «ladrón», entre otros agravios que llevaron al dirigente brasileño a llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocar al embajador argentino en Brasilia.
Nuevas críticas a Lula
Consultado este domingo por aquellas declaraciones, Milei insistió en que dijo la verdad y, preguntado por la agresividad de sus palabras, respondió: «Es mucho más leve decirle ladrón al ladrón que el propio acto de robar».
Lula pasó 580 días en prisión, entre 2018 y 2019, por causas relacionadas con la Operación Lava Jato, que más tarde el Supremo anuló debido a irregularidades procesales y tras declarar parcial al juez que lo procesó.

Las declaraciones de Milei de este domingo se dieron poco después del lanzamiento de la candidatura del actual mandatario brasileño para los comicios presidenciales que se celebrarán en ese país en octubre, en los que Flávio Bolsonaro se perfila como su máximo rival.
Durante la entrevista, Milei se refirió a la posibilidad de «cambiarle el signo» político a Brasil, y subrayó que, desde su desembarco en la política argentina, buena parte de los gobiernos de la región han girado hacia la derecha: «Cuando yo arranqué esta carrera en el 2021, había un solo país azul y todo era rojo. Hoy es mayoritariamente azul y lo que pasa es que no se ve en el mapa porque Brasil está rojo».
Tras la crisis diplomática desatada por las palabras del presidente argentino en Brasil, su canciller, Pablo Quirno, intentó minimizar el episodio y afirmó que debe entenderse como parte de las diferencias políticas e ideológicas entre ambos gobiernos.
«No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompa la relación. Nosotros no lo llevamos al plano institucional», añadió Quirno. EFE









