Una semana después de los históricos terremotos gemelos en Venezuela, algunos doctores dijeron el miércoles que temen que las secuelas pudieran desencadenar una crisis médica cada vez mayor, marcada por heridas sin tratar, enfermedades infecciosas y un sistema de salud que opera al límite de su capacidad.

“Ahorita es realmente el tema que vemos ya prácticamente en puerta, es las infecciones que puedan traer consigo los pacientes que más tiempo tienen expuestos a, vamos a decir, el desastre”, declaró Eugenio Cova, jefe de la unidad de traumatología del Hospital del Oeste “Dr. José Gregorio Hernández”, en Caracas. “Ya pasamos el período de los traumas complejos —que van a seguir llegando—, pero ahora vienen complicados con infecciones”.

Trabajadores humanitarios también advierten que los extensos daños a la infraestructura podrían alimentar brotes de enfermedades en las comunidades más afectadas.
“Hace mucho calor y hay mucha preocupación por posibles enfermedades transmitidas por portadores”, dijo Veronique Durroux, portavoz de la agencia humanitaria de la ONU para América Latina y el Caribe. “La gestión de residuos es un problema. La gestión de escombros, cuando se ve la magnitud de la devastación, es muy preocupante”.








