Mientras el gobierno interino de Delcy Rodríguez anuncia que el próximo curso escolar comenzará el 14 de septiembre, la Red por los Derechos Humanos de Niñas, Niños y Adolescentes (Redhnna) y Cecodap apuntan que más de 900 escuelas resultaron afectadas en todo el país por el doblete sísmico del 24 de junio.
Estas ONG recuerdan que varias instituciones educativas fueron tomadas para ubicar campamentos transitorios y centros de acopio con el fin de atender a los damnificados. “Todo esto confirma un escenario de alta vulnerabilidad para garantizar el derecho a la educación”, alertan.

El informe de Redhnna y Cecodap no se reduce a evaluar la situación de la infraestructura, llamando la atención sobre el hecho de que 65,7% de los inmuebles revisados presentan daños leves.
También analiza “la precariedad laboral persistente en el personal de las escuelas subvencionadas bajo el convenio entre el Ministerio de Educación y la AVEC (Asociación Venezolana de Escuelas Católicas)”.
“Docentes con décadas de servicio reportan ingresos mensuales que no cubren necesidades básicas; por ejemplo, un maestro con 27 años de servicio percibe alrededor de 767 bolívares, equivalentes a aproximadamente 1,01 dólares al 5 de agosto de 2026”, exponen.
En el caso particular del movimiento de educación popular Fe y Alegría, señalan que el impacto del doblete sísmico perjudica directamente a 15 mil estudiantes, unos 1.300 trabajadores y cerca de 12 mil familias.
Por Infobae








