Vecinos advierten sobre posibles riesgos de salud debido a la falta del agua y exigen la intervención urgente de las autoridades de Aguas de Monagas.
Alrededor de 365 familias pertenecientes a la parroquia Las Cocuizas, en la ciudad de Maturín, están enfrentando una severa escasez e inestabilidad en el suministro de agua potable desde hace más de tres meses.
La problemática principal radica en el deterioro del pozo subterráneo que abastece a la zona, el cual tiene una antigüedad aproximada de 25 años y presenta señales de colapso. De acuerdo con los testimonios de los habitantes, a pesar de haberse realizado trabajos de mantenimiento hace un mes, el servicio continúa siendo deficiente e inconstante.
“Tengo que cargar agua todos los días, en botellitas. Ya estoy cansado de esto y, para completar, el agua llega amarilla, imposible para tomar. Tengo que cargar agua de otros sectores para poder cocinar”, señaló Jose Luis Acosta, habitante de la comunidad.
Los afectados señalaron que cuando falla el fluido eléctrico o el sistema colapsa, el agua llega a los hogares con un aspecto turbio, lo que la vuelve inviable para el consumo humano e incrementa los riesgos de padecer afecciones de salud. Ante esta situación, los vecinos se ven obligados a trasladarse a sectores aledaños para cargar agua limpia en recipientes o recurrir a la compra de agua embotellada.
“Tengo que comprar botellones de agua, ya que cada uno me cuesta 1 dólar y eso es todos los días porque tenemos que cocinar y tomar agua para mantenernos hidratados, sobre todo en estos días con tanta calor”, manifestó Pedro Guzmán al equipo de Radio Fe y Alegria Noticias.
Las familias de la localidad hicieron un llamado urgente a las autoridades gubernamentales y a la empresa hidrológica Aguas de Monagas para que realicen una inspección técnica e implementen una solución definitiva a esta problemática que impacta la calidad de vida de la comunidad.











