La congresista republicana se sumó a la propuesta de Bernie Moreno y recalcó, en sintonía con María Corina Machado y Marco Rubio, que la transición política «no puede ser permanente».
La congresista republicana por Florida, María Elvira Salazar, manifestó este viernes su respaldo a la iniciativa planteada por el senador Bernie Moreno para celebrar elecciones presidenciales en Venezuela el próximo 24 de julio de 2027, fecha de alto valor simbólico al coincidir con el natalicio de Simón Bolívar.
Salazar valoró los esfuerzos recientes orientados a normalizar la situación institucional y financiera del país tras los acontecimientos derivados de la captura de Nicolás Maduro, aunque subrayó la urgencia de establecer una hoja de ruta con plazos definidos.
«Es alentador ver los pasos que se están dando para estabilizar Venezuela, recuperar su economía y comenzar a reconstruir después de tantos años de destrucción», señaló la legisladora. «Pero coincido con María Corina [Machado]: una transición no puede ser permanente. Venezuela necesita una fecha cierta para que su pueblo pueda elegir libremente su futuro. Por eso apoyo la propuesta de celebrar elecciones presidenciales el 24 de julio de 2027».
Margen para garantías democráticas
De acuerdo con la representante de Florida, establecer la cita electoral a mediados de 2027 permitiría disponer del tiempo técnico y político indispensable para organizar comicios con observación internacional calificada y plenas garantías para todos los sectores.
«Hay tiempo para preparar un proceso serio, transparente y con garantías para todos. La estabilidad es necesaria y el progreso es bienvenido, pero la meta irrenunciable tiene que ser una Venezuela libre, democrática y gobernada por la voluntad de su pueblo. El próximo paso es ponerle fecha a la democracia», sentenció.
Con esta postura, Salazar no solo ratificó su coincidencia de criterio con la líder opositora María Corina Machado, sino también con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, afianzando un criterio común dentro del liderazgo en Washington sobre el futuro político e institucional de Venezuela.












