El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió este lunes con sus contrapartes de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen; y Groenlandia, Múte Egede; días después del anuncio de un acuerdo de seguridad sobre la isla ártica.
Los tres coincidieron en una reunión del Consejo Ártico —integrado por Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Rusia y Suecia— celebrada en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU, donde se prevé que el acuerdo sea firmado esta semana.
«Los aliados coincidieron en que la seguridad del Ártico requiere una inversión continua para salvaguardar esta región vital y disuadir a los competidores estratégicos», afirmó en un comunicado el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.

Las conversaciones «se centraron en asumir una mayor responsabilidad en la seguridad del Ártico mediante el desarrollo de capacidades militares y económicas soberanas», añadió el vocero.
El alcance del acuerdo frente a Groenlandia entre EE.UU. y Dinamarca
Fue la primera reunión pública entre representantes de Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia desde que Trump anunciara el viernes un acuerdo de seguridad «histórico» sobre la isla ártica, cuya invasión militar llegó a amenazar a comienzos de año.
Aunque se desconoce el contenido íntegro del pacto, este otorgaría a Estados Unidos una presencia militar permanente en la isla y vetaría el acceso de Rusia y China, al tiempo que respetaría la soberanía de Dinamarca sobre el territorio autónomo y el derecho de autodeterminación de Groenlandia.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, viajaron el domingo a Nueva York, donde está previsto que firmen esta semana el acuerdo, que ambos han considerado un «buen trato».

Actualmente, Estados Unidos solo mantiene en la isla la base espacial de Pituffik —la antigua base de Thule—, tras décadas de reducción de su presencia. Las autoridades danesas han señalado que esa disminución respondió a una decisión de Washington.
Un acuerdo de defensa de 1951, modificado en 2004 para incluir a Groenlandia, ya concede a Estados Unidos amplias prerrogativas para establecer nuevas zonas de defensa en la isla ártica. EFE











