¡Mamá en forma!

Estar embarazada no es excusa para apoltronarse. Al contrario, es el momento para ponerse a mover.

 

1. Preparto acuático

 

El entrenamiento pélvico bajo el agua AIPAP es un revolucionario sistema de preparación al parto: 10 sesiones de 50 minutos en piscina, dirigidas por una matrona. A través de cuatro áreas (entrenamiento aeróbico, fuerza, elasticidad y coordinación respiratoria) ayudan a las futuras mamás a afrontar el nacimiento de su bebé.

 

2. En los embarazos

 

En los casos de bajo riesgo, la práctica adecuada de ejercicio físico reduce el riesgo de complicaciones como la diabetes o la hipertensión. “Es importante realizarse una valoración médica inicial y desarrollar el plan de entrenamiento en función de la forma física previa”, explica Begoña Ibáñez Alonso, matrona del centro de salud de Turís, en Manises.

 

Durante el primer trimestre se recomiendan dos o tres sesiones semanales muy suaves, de 10 a 20 minutos (caminar, nadar). A partir del segundo trimestre, ejercicio aeróbico: bicicleta estática, elíptica, natación (de dos a cuatro sesiones de 20-30 minutos). En el tercer trimestre, habrá dos o tres sesiones a la semana, de unos 30 minutos. Se puede completar con actividad física que fortalezca la pelvis, como pilates, yoga o ejercicios en el agua.

 

3. El gen perdido

 

Hay nuevas esperanzas para los afectados por el síndrome Phelan-McDermid, una anomalía genética que causa discapacidad y ausencia de habla, entre otras secuelas: el 11 y 12 de septiembre, en Santander, investigadores y familiares unirán fuerzas en un curso de la UIMP.

 

4. La cifra

 

A veces, el termómetro es el peor aliado del sueño. La temperatura externa que el cuerpo necesita para dormir bien es de, aproximadamente, 21 ºC: por encima o por debajo de estos grados ya no logramos niveles óptimos de sueño.

 

 

 

 

 

Fuente: MujerHoy

Comparte esta noticia: