Las “narrativas”
julio 13, 2023 2:19 am

 

 

Vivimos en una época en la que no compartimos los hechos. Ese es el problema. Lo dice Martin Bar​o​n, el afamado editor de The Boston Globe​ (2001-2012)​ y The Washington Post​ (2012-2021).

 

 

B​aron ​es​ en​ la historia del periodismo reciente de esta parte del mundo, la de las Américas, lo que fue en la década de los setenta del siglo pasado Ben Bradlee, el jef​e​ de redacción del Post cuando ​ese diario ​destapó​,​​ y siguió hasta verle el hueso,​ el caso Watergate, un escándalo de espionaje desde​ e​l poder que acabó con la presidencia de Richard Nixon y consolidó el concepto de cuarto poder atribuido a los medios. ​Parece prehistoria pero fue apenas ayer.​

 

 

Entonces no había redes sociales​, aún faltaban 20 años para su aparición, ​que es lo que está en el fondo de la frase de Baron. Él dejó de usa​r las redes hace unos años​. H​a llegado incluso a odiarlas, no porque se oponga al avance tecnológico, sino porque por las vías de circulación de las redes viaja demasiada mala información.​ «​No hay ningún tipo de edición (lo que en el buen periodismo es una alcabala ineludible, añadimos) y la gente publica continuamente, sin ningún intermediario, a menudo impulsivamente. Es bueno que la gente se exprese de maneras diferentes, de maneras que muestren más de su personalidad, sus opiniones, su humor. Pero sencillamente tiene que haber límites​», señaló en una entrevista para el diario El País de España. ​

 

 

Limitar, es decir reglamentar y dictar leyes, siempre es riesgoso; pero sí vale la pena preguntarse cuánto han contribuido las redes sociales a agudizar la polarización en nuestras sociedades. El muy celebrado escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez, autor de unas cuantas delicias narrativas -estas sí narraciones en las que podemo​s​ sumergirnos y salir ilesos- abordó recientemente el tema de las redes sociales​.

 

 

La posmodernidad –dice Vásquez citando al filósofo francés Jean​-​Francois L​y​otard–​ es la desaparición de los grandes relatos que han dado orden a nuestra existencia –el cristianismo, el marxismo– que son reemplazados por los pequeños relatos. Ahora el mundo se ve a través de lo local, de la experiencia individual, de lo identitario.

 

 

Lo que le preocupa al novelista colombiano es que esos pequeños relatos los están contando las redes sociales. “Más bien los algoritmos que definen la versión de la realidad que tú ves en tus cuentas, que es ligeramente distinta a la versión de la realidad que ve el vecino. Ahí se construyen pequeñas narrativas que son distintas para cada ciudadano.  Eso conduce entre muchas otras cosas a la ruptura de la realidad compartida y por eso es que hoy la mitad de Estados Unidos puede decir sin sentir que está mintiendo que Biden robó las elecciones, porque están viendo una película que no se proyecta en la sala vecina. En la sala republicana se proyecta una película, en la sala demócrata otra”.

 

 

Vásquez acude también a Jarol Lanier, un experto de la realidad virtual en Sillicon Valley, y autor del libro ¿Quién controla el futuro?, que pide a los ciudadanos que hagan algo contra los efectos nocivos que las redes sociales tienen en nuestra conversación política y en nuestro comportamiento ciudadano.

 

 

Baron, que anunció su jubilación en 2021 y anuncia un libro sobre los tensos años de Trump en la Casa Blanca, insiste en la vieja receta: seguir haciendo

 

periodismo, “particularmente, mientras haya democracia” porque, para él, debe haber instituciones que den al público la información que necesita y merece saber.

 

 

Para que no se eche en falta nuestro tema “local”, el afán de acabar con diarios, radio y televisoras independientes no tiene nada de inocente.

 

 

 

Editorial de El Nacional