Las distorsiones de la inflación

Las distorsiones de la inflación

Ante la pregunta de cuáles deberían ser los ingredientes para desatar una epidemia inflacionaria en Venezuela expertos explican que el primer componente sería un banco central que desborde la economía con mucho más dinero del que se requiere para el crecimiento, acompañarlo con un gobierno gastando a todo pulmón, secar la oferta de dólares y crear trabas para que las empresas aumenten la producción implantando controles a granel.

 

¿Reconoce esta receta que impulsa la demanda y frena la oferta? Entre 2012 y el primer semestre de este año los desequilibrios han hundido a la economía venezolana en un ciclo de este tipo y el resultado ha sido la disparada de los precios, como lo registran las estadísticas del Banco Central.

 

En los primeros seis meses de este año la inflación acumula un salto de 25% versus 7,5% en el mismo lapso de 2012 y las familias sienten el impacto en variables esenciales para la calidad de vida.

 

El precio de los alimentos ha aumentado 36,2%, restaurantes y cafetines 30,4%, vestido 21,6%, servicios hospitalarios 21% y transporte 18%, una andanada que coloca al país en la perspectiva de cosechar una inflación de al menos 40% este año, es decir, el peor resultado desde 1997.

 

La escalada de los precios deja atrás a los salarios, sobre todo, el de aquellos trabajadores que no ganan sueldo mínimo y no reciben incrementos por decreto, todo apunta a un año en el que la mayoría de las familias consumirá menos.

 

La fiebre inflacionaria ocurre en una economía donde prácticamente no hay manera de protegerse y evitar el empobrecimiento.

 

La banca recompensa a quienes mantienen su dinero en Venezuela con tasas de interés de 12,5%, en el caso de las cuentas de ahorro, y de 14,5% si se trata de depósitos a plazo, es decir, quienes depositan su dinero en las torres financieras reciben en intereses una cantidad que no compensa el incremento de los precios, por lo tanto, en realidad pierden capacidad de compra bajo la ilusión de ahorrar para el futuro.

 

Si la inflación de este año es 40% ahorrar durante 2013 con las actuales tasas de interés se traducirá en que por cada 100 bolívares depositados en cuentas de ahorro las familias perderán una capacidad de compra equivalente a 27,5 bolívares y 25,5 bolívares si los colocan a plazo fijo.

 

Para huir de una economía donde cada año la inflación consume el ahorro, históricamente los venezolanos han optado por comprar dólares pero en mayo de 2010 el Gobierno cerró la última ventana.

 

Hasta ese momento quien vendía el apartamento, un carro o necesitaba ahorrar en una moneda más estable acudía a una casa de bolsa y compraba con bolívares un bono en divisas que luego revendía en el exterior para obtener divisas, se trata del aún recordado tiempo de la permuta.

 

Tras el cierre de las casas de bolsa y la eliminación de este mecanismo, la única vía es el mercado negro donde el dólar registra una escalada histórica (la ley prohibe divulgar su cotización).

 

Fuente: El Universal

Comparte esta noticia: