La vigilia por los presos políticos se atrinchera ante El Helicoide

La vigilia por los presos políticos se atrinchera ante El Helicoide

Lo que nació como un acto de desesperación individual ha mutado en un poderoso símbolo de resistencia pacífica. Este miércoles, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) reportó que la jornada de oración continua frente a la sede del Sebin en El Helicoide alcanzó los 77 días ininterrumpidos, consolidando un «altar de esperanza» en una de las zonas más custodiadas de la capital.

Un muro contra el olvido

Desde el pasado 8 de enero, las aceras que rodean la imponente estructura de concreto se han transformado. El paisaje urbano ahora convive con:

  • Rostros en primera plana: Pancartas con las fotografías de civiles y militares detenidos.

  • Luz en la oscuridad: Velas que permanecen encendidas como recordatorio de una justicia que, según los familiares, sigue en penumbras.

  • Consignas de fe: Banderas de Venezuela y mensajes que rezan: «La libertad no se negocia» y «Sin justicia no hay paz».

Más allá de las rejas de Caracas

Aunque la vigilia actual suma poco más de dos meses, el informe de Clippve enfatiza que el trasfondo es una herida histórica. La protesta visual no solo denuncia las condiciones en El Helicoide, sino que extiende su reclamo a otros centros de reclusión críticos:

  • Cárcel de Yare

  • La Crisálida

  • El Rodeo I

En estos recintos, según el Comité, se mantienen recluidos ciudadanos cuyos procesos judiciales arrastran años de irregularidades y diferimientos, bajo un sistema que sigue bajo la estricta lupa de organismos internacionales de derechos humanos.

«No son solo cifras o expedientes; son vidas y familias enteras que siguen de pie exigiendo libertad. El amor de las madres y esposas no se rinde ante la incertidumbre legal», reza el comunicado oficial del Comité.

El factor humano de la resistencia

La protesta en El Helicoide se ha convertido en un punto de encuentro para familiares de detenidos de todo el país. Para ellos, cada oración es un ladrillo en un muro de contención contra el olvido. Mientras el país atraviesa una reconfiguración política tras los eventos de enero, estos grupos civiles insisten en que no puede haber una transición real hacia la democracia si las celdas políticas no se vacían primero.

La situación permanece estancada entre la fe de quienes esperan en la calle y el silencio de las instituciones que custodian los candados.

 

 

 

Comparte esta noticia: