La Policía rusa detuvo este lunes al opositor Borís Nadezhdin, aspirante en las elecciones presidenciales de 2024, según confirmó él mismo en sus redes sociales.
«Vino la Policía. Me llevan a la comisaría de Dolgoprudni», en la región de Moscú, escribió en su cuenta de Telegram el político, que fue declarado el viernes agente extranjero por el Ministerio de Justicia.
Nadezhdin, de 63 años, aseguró entonces que proseguiría la campaña de recogida de firmas de cara a las elecciones parlamentarias del 20 de septiembre, aduciendo que la legislación no se lo impedía.
En cambio, según los medios, desde la enmienda introducida en mayo de 2024 el estatus de agente extranjero impide a la persona afectada concurrir a unos comicios.
«Difundió información falsa sobre decisiones políticas adoptadas por las autoridades de la Federación de Rusia, así como sobre el sistema electoral. Hizo llamamientos a participar en manifestaciones y piquetes no autorizados», informó el viernes el Ministerio de Justicia.
El político, que llegó a tener una intención de voto del 15 % en febrero de 2024, comparó la categoría de agente extranjero con la de «enemigo del pueblo» de tiempos soviéticos.
Lo intentó en 2024
Nadezhdin, que fue diputado y funcionario del Gobierno ruso, intentó presentar su candidatura en los comicios presidenciales de marzo de 2024 abogando, entre otras cosas, por unas negociaciones de paz entre rusos y ucranianos.
No obstante, la Comisión Electoral Central rechazó su solicitud por defectos de forma durante el proceso de recogida de firmas, decisión que recurrió.
Entrevista con EFE
En abril pasado, Nadezhdin comentó en una entrevista con EFE que el sistema autoritario del presidente ruso, Vladímir Putin, se estaba degradando y era cada vez más propenso a errores.
«No pasa un día sin que sea arrestado un vicegobernador o un alcalde. Ni un solo día», subrayó, y añadió que «la situación en el país es objetivamente cada vez peor. Y la gente confía cada vez menos en el Gobierno».
En alusión al bloqueo de internet, aseguró que, «lamentablemente, Putin no sabe muy bien cómo funciona el mundo moderno. Esa es la realidad».
A principios de junio, el viceministro de Justicia ruso, Oleg Sviridenko, admitió que el 96 % de las personas y entidades declaradas el año pasado agentes extranjeros no cuentan con financiación del exterior, uno de los principales requisitos cuando se creó esa categoría.
Los defensores de los derechos humanos, así como la disidencia en el exilio, denuncian que dicha etiqueta conculca los derechos fundamentales de los ciudadanos. EFE










