La suspensión imprevista del bono de complemento al ingreso mínimo vital, valorado en 200 dólares a tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), ha encendido las alarmas en las asociaciones de jubilados y pensionados de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv) a nivel nacional. La medida, que afecta a miles de extrabajadores en todo el país que dedicaron entre 20 y 40 años al sector de las telecomunicaciones, generó las primeras manifestaciones públicas este viernes en regiones como el estado Carabobo, donde los afectados trancaron las sedes administrativas de Gestión Humana.
La bonificación, que debió ser indexada en la primera quincena de junio, constituye el principal sustento de la población de la tercera edad de la estatal. Gremios regionales como la Asociación de Trabajadores Jubilados y Pensionados de Telecomunicaciones (Ajuptel) denunciaron que, al consultar de forma extraoficial, la gerencia de la empresa argumentó «falta de presupuesto» y alegó que el pago no posee carácter obligatorio. Sin el complemento de los 200 dólares, el ingreso real de un jubilado de Cantv se reduce a la pensión base y bolsas de alimentación complementarias, sumando menos de 70 dólares mensuales en promedio.
Representantes sindicales advierten que solo en la región central del país el impacto directo afecta a más de 500 personas entre jubilados y sobrevivientes, una cifra que se multiplica exponencialmente al consolidar las nóminas de cada estado.
Portavoces de los trabajadores alertaron sobre el grave impacto de salud física y mental que genera el retiro de este beneficio para la compra de tratamientos crónicos y alimentos proteicos, por lo que comisiones gremiales ya han comenzado a consignar documentos de reclamo formales ante las gerencias regionales y la sede principal en Caracas, exigiendo una respuesta institucional inmediata ante lo que consideran un despojo de sus derechos adquiridos.









