Irán anunciará en los próximos días una nueva «zona restringida» cerca del estrecho de Ormuz, afirmó este domingo el secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, durante unas declaraciones a la televisión oficial de su país.
De acuerdo con Rezaei, la zona se establece en la línea donde comienza el bloqueo naval estadounidense y se extenderá a zonas del Golfo Pérsico, ampliando las restricciones militares sobre el corredor marítimo y limitando aún más el comercio petrolero internacional.
De igual forma el funcionario advirtió que las naves que ingresen a este nuevo perímetro serán incluidas en la lista de sancionados por Teherán.

De igual forma, medios locales recogieron de sus declaraciones que son «falsos los rumores sobre la escasez de materias primas en el país debido al bloqueo económico impuesto por EE.UU.”.
Además, al menos dos miembros de las fuerzas de seguridad iraníes murieron en un ataque armado contra un vehículo que transportaba alimentos y equipos logísticos para miembros de la milicia Basij- subordinada a la Guardia Revolucionaria- en la conflictiva provincia suroriental de Sistán y Baluchistán.
Intercambio de ataques
La Guardia Revolucionaria iraní informó este domingo de un ataque contra un dron naval de Estados Unidos cuando intentaba entrar en aguas “protegidas” por el cuerpo militar de élite en el estrecho de Ormuz, en medio de una nueva escalada entre Teherán y Washington.
“El vehículo de superficie no tripulado tenía la intención de entrar en la región protegida del estrecho de Ormuz cuando fue blanco de un ataque”, indicó la Guardia en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
El cuerpo militar iraní sostiene que “esta vía marítima estratégica está bajo el control de la República Islámica de Irán”, unas afirmaciones realizadas horas después de una serie de intercambios de fuego entre Irán y EE.UU.

Anoche, la Guardia Revolucionaria afirmó que atacó a tres barcos petroleros en “rutas no autorizadas” en el estrecho de Ormuz y a tres embarcaciones vinculadas a EE.UU., entre ellas un portaaviones y un destructor de la Armada estadounidense, en “otras áreas”.
Estos ataques, según la Guardia, tuvieron lugar en respuesta a las agresiones del Ejército norteamericano contra tres petroleros iraníes el sábado “frente a la costa de la isla de Jarg”.
La importancia de Ormuz
La escalada se produce después de que Washington lanzara esta semana los bombardeos más duros en más de un mes contra la República Islámica, que causaron al menos 19 muertos, entre ellos cuatro en una boda, de acuerdo con las autoridades iraníes.
Teherán respondió con bombardeos contra bases militares estadounidenses en Kuwait, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos.
Irán bloqueó el estrecho de Ormuz tras el comienzo de la guerra, el 28 de febrero, y lo ha convertido en su principal medida de presión en el conflicto, ya que ha logrado paralizar casi todas las exportaciones de petróleo y exige que los buques que quieran cruzarlo obtengan su permiso.
Estados Unidos ha establecido un cerco a puertos y buques iraníes y, en las últimas semanas, ha logrado restablecer parte del tráfico marítimo a través del estrecho por una ruta meridional cercana a Omán, según coinciden expertos en petróleo y Oriente Medio.
Irán amenaza con atacar empresas energéticas de EEUU
Irán advirtió también de que atacará a empresas energéticas estadounidenses en Oriente Medio si Washington bombardea instalaciones iraníes, en medio de los intercambios de ataques de los últimos días contra buques y petroleros en el estrecho de Ormuz.
«Es sencillo: la cadena de producción de petróleo y gas aquí es extensa, accesible y está expuesta. Las compañías estadounidenses de petróleo y gas que operan en estas aguas y en estas instalaciones comparten esa vulnerabilidad. Si atacan nuestros activos, serán atacados», aseveró en X el presidente del Parlamento iraní y jefe negociador del país en las conversaciones de paz, Mohamad Baqer Qalibaf.
El dirigente iraní añadió que Teherán ya ha demostrado su capacidad para golpear objetivos estadounidenses durante más de seis meses de guerra y afirmó: «Que se lo pregunten a las bases que ya no son operativas».
Así respondió Qalibaf al secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien amenazó ayer a Irán con destruir sus petroleros en caso de que el país persa atacase buques estadounidenses. EFE









