Los inversionistas extranjeros continúan siendo «cautelosos» al momento de firmar acuerdos en Venezuela, a pesar de las reformas realizadas a las distintas leyes que favorecen a las empresas respaldadas por el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.
Según publicó Reuters, los esfuerzos del Gobierno de Venezuela por atraer inversiones en los sectores petrolero, producción farmacéutica y química, transporte marítimo, entre otras, se han mantenido estancados, puestos que los inversionistas siguen «desconfiando» del sistema legal de la nación caribeña.
Varios inversores e integrantes de firmas de asesoría indicaron que los posibles acuerdos se han congelado quizás por «la incertidumbre sobre la resolución de disputas, la independencia judicial, las expropiaciones pasadas, el arbitraje y los controles cambiarios».
No obstante, otros inversores «están preocupados» por las fallas eléctricas y del agua en el país, así como también por las malas condiciones en la que se encuentran los puertos, por la falta de inversión.
Jesse Cole, presidente de Sky Drop Capital, dijo que «los desafíos que enfrentamos actualmente no se deben tanto a las leyes como a la logística de hacer negocios en Venezuela» y agregó que la evaluación que realizó su compañía al puerto de Guanta determinó falta de refrigeración, suministro eléctrico inestable, escasez de agua y ausencia de servicios confiables de transporte pesado.
Por su parte, Esteban Elías, director para Latinoamérica del bufete Leech Tishman, acotó que «muchas empresas se encuentran en una fase exploratoria, evaluando si realmente pueden hacer negocios allí».
EFE











