Este domingo los pasillos del hospital J.M de Los Ríos se observaron tranquilos y con todos los servicios operativos, luego del incendio ocurrido el sábado en la sala de hospitalización del piso tres. Las causas del siniestro aún se investigan. En manos del Cicpc y de los bomberos están los análisis de las muestras recabadas.
El director de este puesto de salud, Víctor Siegert, informó que las llamas comenzaron a eso de las 6 de la tarde en la sala de hospitalización del piso tres, donde no había ni pacientes, ni personal alguno.
Se trata de un área que está en proceso de remodelación. Afirmó que en algunos cuartos había depósitos de colchones, cajas y materiales varios. “Los bomberos llegaron a 10 minutos de haberse iniciado el fuego que fue controlado inmediatamente. Pero de las causas no se sabe a ciencia cierta. Ni los apaga fuegos del área de investigación de siniestros ni el personal del Cicpc que lleva el caso adelantaron posible causa”.
Sin embargo, el galeno se atrevió a señalar que -dado el aspecto preliminar- lo más probable es que haya sido activado por ser humano. “Probablemente fue un cigarrillo. Desafortunadamente alguien entró a ese lugar, como ha sucedido en otras zonas que están desocupadas, quizás familiares de los niños hospitalizados que fuman y cometen ese doble delito dentro de un hospital”.
Indicó que el resguardo de este centro asistencial está a cargo del Dibise y de la seguridad interna compuesta además por personal de la reserva, quienes hacen rondas cada hora y media. “Pero es imposible seguir el paso de todas las personas. Se necesitaría un batallón de al menos 78 personas. Por eso tenemos el sistema de recorridos frecuentes, con los cuales hemos evitado disminuir significativamente los hurtos y sustracciones de material y equipo”.
Al respecto, manifestó que quienes hacen estos actos pueden ser los familiares, el personal en general o la directiva. “Todo el que hace vida dentro de esta institución puede estar vinculado con estos actos”.
Por su parte, el jefe del Departamento de Ingeniería, Jean Carlos Ollarves, confirmó que los trabajos de mejoras en esa sala llevan tres años. Allí, hay seis cuartos de los cuales solo uno se vio afectado por el incendio. En ese sitio había material plástico, por lo que el impacto del humo fue fuerte y se expandió.
El incidente ameritó la reubicación de 10 pacientes de neurocirugía que se encontraban en el piso cinco. Esperar análisis. Por su parte, Ruth Gómez, directora de Salud del Distrito Capital, aclaró que no hubo nada que lamentar, pues se actuó oportunamente para minimizar los daños.
Respecto de las causas, fue cautelosa al señalar que todavía los investigadores no han entregado un informe. Por lo que cualquier cosa dicha hasta ahora “son suposiciones”.
El incendio, que dejó impregnado en la fachada -que da su cara con la Av. Vollmer- un hollín que abarca tres pisos, asustó a más de uno y activó las alarmas en las madres de los niños hospitalizados.
“Aquí hay muchas áreas cerradas; al parecer, en remodelación, pero uno no sabe en realidad en qué estado se encuentran. El sábado salí de carreras con mi hijo. Ahora estoy muy pendiente de todo”, dijo una señora que no quiso dar su nombre.
Fuente: ÚN









