Evaliz Morales Alvarado, hija del ex presidente de Bolivia, Evo Morales, canceló este jueves su solicitud de asilo en México, informó la canciller interina del país latinoamericano, Karen Longaric.
“Ella renunció al asilo, esa es una decisión muy soberana y muy propia de ella. El gobierno de Bolivia no está ejerciendo persecución sobre ningún político (…) no hay mandamiento de apremio en su contra”, indicó la funcionaria.
Longaric no precisó si Evaliz Morales aún se encuentra en la Embajada de México en La Paz, donde se resguardó el pasado 10 de noviembre, cuando su padre renunció a su cargo como presidente de Bolivia.
Fue apenas el pasado martes cuando la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Añez, informó que su gobierno había decidido otorgar un salvoconducto a Evaliz Morales para que recibiera asilo en México, bajo el argumento de que la familia de Evo no es responsable por los supuestos crímenes cometidos por él durante su mandato.
El ministerio boliviano de Exteriores confirmó esta decisión en un mensaje en Twitter en el que precisó que autorizó salvoconductos para Morales Alvarado y la indígena María Inosenta Poñe Poichee, también asilada en la embajada mexicana en La Paz, sin dar mayores detalles al respecto.
Tras la renuncia de Evo Morales a la Presidencia boliviana el 10 de noviembre, forzado por militares y en medio de la crisis posterior a las fallidas elecciones del 20 de octubre, varios funcionarios de su gobierno buscaron asilo en la Embajada de México en La Paz.
El viernes pasado, la Cancillería boliviana señaló tener información de que en la embajada mexicana habría una veintena de personas que solicitaron el asilo, incluidos funcionarios del gobierno de Morales, aunque entonces no tenía un detalle con los nombres o cargos.
Fue resultado de esta información que Karen Longaric, informó a los medios que su ministerio evalúa una veintena de solicitudes de salvoconductos de integrantes del Movimiento Al Socialismo (MAS) y que los primeros se emitirían en el transcurso de la jornada del martes 19 de noviembre.
En medio de la crisis política y social que ocurre en Bolivia, y mientras su hija sigue en ese país, Evo Morales baraja la posibilidad de volver a La Paz para terminar su mandato, que culminaría el 22 de enero de 2020.
“La rotunda demanda de la gente movilizada es que la dictadura debería renunciar (…) Eso significa que terminamos nuestro mandato y, a cambio, no seremos candidatos [en las próximas elecciones]. Si se trata de paz, entonces no se pierden más vidas, no hay problema, renuncio [a la candidatura]”, aseguró el ex jefe de Estado en entrevista para The Wall Street Journal.
Morales dijo que su presencia en Bolivia “pacificaría” la situación. Como consecuencia de los conflictos desatados desde las elecciones del 20 de octubre, en Bolivia se registran más de 27 muertos. El ex presidente de Bolivia llegó a México el 12 de noviembre, donde en calidad de asilado político, ha concedido diversas entrevistas y ha hecho pronunciamientos públicos.
El gobierno interino de Bolivia ha expresado su molestia con el gobierno de México por permitirle a Morales hacer pronunciamientos “políticos y hostiles”.
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