El coordinador nacional de Vente Venezuela, Henry Alviárez, relató su encuentro con María Corina Machado en la capilla de Santa Rosa escasos minutos antes de su sorpresiva aparición pública este domingo en el estado Lara. Durante una entrevista con Circuito Onda, el dirigente reveló que la llegada de Machado se concretó gracias a la articulación de su equipo luego de siete intentos fallidos por ingresar al territorio nacional.
«La única garantía que tiene María Corina en Venezuela es la gente. Entró a riesgo propio, tal como salió en su momento a recibir reconocimientos internacionales desde la clandestinidad», destacó Alviárez. Explicó que la agenda de la dirigente tiene objetivos claros: alcanzar un gran acuerdo de unidad nacional, dialogar con todos los sectores, prepararse para una etapa de transición y ejercer presión inmediata para definir un cronograma electoral.
Alviárez, quien pasó dos años en prisión y actualmente se encuentra bajo libertad condicional, reflexionó sobre el impacto de la movilización ciudadana: «El desbordamiento que vimos en Santa Rosa y en todo el país fue la expresión de un pueblo que recobró su alegría en medio de la tragedia; un pueblo que apuesta a la reconciliación». Agregó que, al reencontrarse con Machado, sintió que su tiempo en reclusión fue injusto, «pero absolutamente necesario».
Respecto a las mesas de diálogo entre la Asamblea Nacional oficial y miembros del Parlamento de 2015, Alviárez se mostró crítico: «Cualquier venezolano sensato quisiera resultados de esa mesa, pero nos hablan de reformas legales mientras hay más de 350 presos políticos, como Perkins Rocha, y miles de procesados». Cuestionó la representatividad de estas negociaciones, asegurando que se han convertido en un «taburete» desconectado de las verdaderas exigencias sociales, y sentenció que es contradictorio hablar de reivindicación de derechos políticos si el principal referente opositor del país enfrentaba trabas para ingresar a Venezuela.












